Evo Morales
El presidente de Bolivia, Evo Morales. (Martin Alipaz / EFE). Martin Alipaz / EFE
"Donde se hace el amor, se practica el deporte", dijo el presidente boliviano, Evo Morales, para defender una vez más el fútbol en altitud tras el veto de la FIFA a los estadios situados a más de 2.500 metros de altura.

"Continuamos con la campaña internacional para que el fútbol se practique donde uno vive", afirmó el mandatario en un acto con dirigentes del club San José de Oruro, que el miércoles se proclamó campeón de la Liga boliviana en su estadio de esa ciudad andina, situado a 3.702 metros de altitud.

El presidente, que juega al fútbol habitualmente, encabezó hace unos meses una campaña contra el veto con un sinfín de demostraciones de las bondades del deporte en altura, e incluso disputó partidos en dos picos nevados de Bolivia a 5.500 y 6.000 metros sobre el nivel del mar.

La protesta de varios países suramericanos al veto impuesto por la FIFA obligó a la entidad a aumentar el límite original de la prohibición de 2.500 a 3.000 metros, lo que habilitó a Quito (Ecuador) y Bogotá (Colombia).

También se autorizó a Bolivia a jugar, por última vez, las actuales eliminatorias del Mundial de Sudáfrica 2010 en el estadio Hernando Siles de La Paz, a 3.577 metros de altitud.