Koke y Akinfeev
Akinfeev le detiene el lanzamiento de penalti a Koke en la tanda del España - Rusia del Mundial. EFE

Desde 2002 llevaba España sin caer en una tanda de penaltis de una gran competición. En aquella ocasión, como ahora ante Rusia, también fue ante el equipo anfitrión. Tras una nefasta actuación arbitral, los once metros decidieron el vencedor, y Corea del Sur pasó a semifinales del Mundial.

En las siguientes dos ocasiones, la Roja acabó con su habitual mal fario en esta suerte, y sus títulos se cimentaron con triunfos en tandas de penaltis. En la Eurocopa de 2008, España superó a Italia en cuartos de final con un gran Casillas y el inolvidable gol de Cesc. Y en 2012, el pase a la final se logró ante Portugal desde los once metros.

La historia de España alterna buenos y malos recuerdos en las tandas. Inolvidable es la de 1986, en el Mundial de México. Tras el sorprendente 1-5 ante Dinamarca, la selección entonces dirigida por Miguel Muñoz era una de las favoritas al título, pero Bélgica llevó el partido al desempate, y el fallo del joven Eloy Olaya privó a España de las semifinales. Solo dos años antes, en la Eurocopa de 1984, sí pasó España a la final (en la que cayó ante Francia) tras superar a Dinamarca.

En 1996, también era la Roja una de las favoritas, con un equipo muy sólido con Javier Clemente enfrente. Ante Inglaterra, se sucedieron las ocasiones, pero el tanto no llegó, y en la tanda de penaltis los fallos de Hierro y Nadal dejaron sin semifinales a España.

En 2002, primero se pasó ante Eire desde los once metros en octavos de final, pero en cuartos, ante Corea del Sur, el fallo de Joaquín Sánchez mandó a España a casa.