Museo y Circuito Fernando Alonso
Un grupo de aficionados, a las puertas del Museo y Circuito de Fernando Alonso durante el GP de Abu Dhabi para ver su última carrera en F1. EFE

Fernando Alonso disputó su último Gran Premio de Fórmula 1 en Abu Dhabi y, para conmemorarlo, se organizó un evento en el Museo y Circuito que el asturiano posee en la Llanera, a unos 10 kilómetros de Oviedo. Lo que parecía que podía ser algo multitudinario, se quedó en una pobre despedida que contrasta de manera radical con los números de una de las mayores leyendas del deporte español, y del automovilismo en particular.

Se montaron pantallas gigantes para ver de manera gratuita la retransmisión de la carrera en la parte de fuera del circuito y enviar desde allí todo su calor al piloto asturiano. Sin embargo, ya en las conexiones por televisión y en las propias imágenes compartidas en las redes sociales se intuía que no iba a ser una fiesta masificada, ni mucho menos.

Según fuentes del propio Museo y Circuito de Fernando Alonso consultadas por este periódico, unas 300 personas acudieron la Morgal, donde se encuentra el recinto, y que está a sólo unos 10 kilómetros de Oviedo.

Esta cifra contrasta de manera radical con las imágenes que se vivieron en la capital del Principado en 2006, cuando más de 2.000 personas vieron en el Pabellón Príncipe de Asturias la proclamación de su ilustre vecino como bicampeón del mundo de Fórmula 1, o los 20.000 aficionados que recibieron al español en la plaza de La Escandalera para felicitarle por su primer título y primero para la historia de España.

Hay muchos factores que entran en juego. Los años sin victorias ni podios (la última vez que ganó fue en 2013, su último podio data de 2014) han pesado mucho en una afición que aterrizó en la Fórmula 1 subidos al avión de Fernando Alonso y que, sin él al frente, han ido diluyéndose.

Ni siquiera en términos mediáticos ha resistido bien los años: los cuatro periódicos deportivos españoles más importantes (Marca, AS, Mundo Deportivo y Sport) le dedicaron una pequeña reseña en sus portadas del lunes, pero no el tema principal. Y eso que el domingo no jugaron ni Real Madrid ni Barcelona.

Año de récord para Movistar+F1

La desaparición de la parrilla televisiva en abierto de las carreras de Fórmula 1 han relegado también a Alonso a un segundo plano del colectivo español. El asturiano fue un filón para Telecinco, La Sexta y Antena 3, con récords de audiencia como los 8 millones de media (60% de share) en el GP de Brasil de 2006 (cuando ganó su segundo título) y más de 15 millones conectados en algún momento de aquella carrera.

La última carrera de Alonso la vieron 210.000 espectadores (1,7% de share) a través de Movistar+F1. Aunque el contraste es notable, habida cuenta de que es un canal de suscripción dentro de una plataforma de pago, sin cifras más que aceptables. El canal temático exclusivo de Fórmula 1 en Movistar cierra 2018 con la mejor media de su historia, con 240.000 espectadores y un 2,9% de cuota de pantalla.

La prueba más vista del año, también fue la más vista de la historia del canal: el GP de España, con 578.000 espectadores y un 4,5%. En esa carrera, Alonso acabó sexto.