Buceo
El buceo mejora el sistema respiratorio y la resistencia aeróbica. GTRES

Estar en buena forma y disfrutar del verano es posible. El periodo vacacional es un momento ideal para descansar del ejercicio habitual que practicamos durante el resto del año y probar nuevas actividades.

Además de clásicos veraniegos como el surf, buceo o voley playa, hay deportes menos conocidos que persiguen atraer a los turistas. Es el caso del Stand Up Paddle, que añade un remo a la tradicional tabla de surf; y el Bay Cicle, un sistema de flotación portátil donde se engancha una bicicleta para pedalear sobre el agua. Te proponemos 20 actividades deportivas que puedes practicar durante los meses estivales.

En el mar

1. Surf. Es un deporte que nos enseña a respetar a la naturaleza y a ser pacientes. También ayuda a alcanzar una buena forma física, pues aprender a coger olas favorece la resistencia aeróbica, aumenta la fuerza muscular, la flexibilidad y mejora el equilibrio y la coordinación. El precio del alquiler de la tabla y el traje de neopreno varía según la escuela. Las cuatro horas rondan los 20 euros. Por otro lado, si es la primera vez, se recomienda apuntarse a un curso de surf para aprender la disciplina acompañado de un profesional.

2. Buceo. Tanto el buceo con botella de aire comprimido como el esnórquel (con tubo) son dos posibilidades ideales para los amantes de la naturaleza. Además de practicar ejercicio bajo el agua, se trata de una experiencia que conecta al submarinista con las plantas y animales acuáticos. El buceo con tubo es más ecónomico y se puede realizar en muchos tramos de agua, mientras que el buceo con escafandra requiere de una formación específica y se paga cada inmersión, con una duración de entre 30 y 50 minutos.

3. Monopatín volador. El flyboard es una modalidad acuática capaz de sorprender a los más atrevidos. Consiste en una tabla con dos potentes chorros de agua que impulsan a la persona a varios metros de altura. Así, se consigue la sensación de flotar en el aire, eso sí, por un precio elevado. Tan solo 15 minutos pueden costar en torno a 150 euros.

4. Surf de remo. Multitud de famosos se han unido al paddle surf, un ejercicio apto para todos los públicos. El deportista se coloca de pie sobre la tabla y se desliza por el agua con el impulso de un remo. Es fácil de practicar y muy útil para disfrutar de los rincones playeros mientras se queman calorías. Una tabla de paddle cuesta entre 250 y 600 euros, por lo que es mejor alquilarla si es la primera vez.

5.'Kitesurf'. Lleva años triunfando en las costas españolas y requiere de coordinación y fuerza, especialmente en los brazos. Una cometa unida al cuerpo con un arnés empuja la tabla, que puede alcanzar grandes velocidades. Para aprender de forma segura, es necesario pasar por una escuela especializada. Un curso básico ronda los 70 euros, mientras que uno privado supera los 100 euros, aunque depende del lugar donde se practique. Se trata de un deporte de riesgo, hay que ser precavido y dejarse aconsejar.

En la playa

6. Fútbol playa. Una de las ventajas del fútbol es su versatilidad para practicarse en prácticamente cualquier sitio, como puede ser la arena. Su versión playera es ligeramente diferente, se juega en tres tiempos de doce minutos y no se contempla el empate por lo que siempre tiene que haber un ganador.

7. Voley playa. Para practicar en pareja o con amigos, es un deporte que implica mucho moviento y, por lo tanto, pérdida de calorías. Se necesita coordinación, esfuerzo y una gran resistencia; además de golpear la pelota, hay que mantenerse activo saltando y corriendo. Una red de voley playa es cómoda de transportar y económica, podemos encontrar algunas por 18 euros. Se recomienda prestar atención a los pies descalzos y revisar la arena en búsqueda de posibles cristales o plásticos.

8. Yoga. Es una disciplina que se puede practicar en distintos emplazamientos, desde una sala interior hasta en parques, montañas y en la suave arena de la playa. La superficie irregular e inestable de la arena hace trabajar más la musculatura y obliga a una mayor concentración para lograr el equilibrio y la estabilidad necesarias en las diferentes posturas del yoga. Su localización al lado del mar favorece la relajación, esencial en la práctica de esta disciplina. Podemos utilizar el sonido de las olas como guía en los ejercicios, siempre marcados por nuestra respiración.

9. Palas. Muy económico y en cualquier parte. Jugar a las palas es un ejercicio que no exige estar en forma física pero que te hará sudar enseguida. Mejora la capacidad de respuesta, la agilidad y la resistencia. Si se practica con frecuencia, fortalece las piernas, los brazos, el abdomen y los glúteos. Perfectas para quemar de forma divertida y en compañía de amigos, familia o pareja los kilos de más que aparecen en los meses estivales.

10. 'Bossaball'. Tiene más de una década de historia, pero es un gran desconocido en muchas partes del mundo. Es un ejercicio que se práctica en equipo, con un balón y una red; y mezcla deportes como el fútbol, la gimnasia y el voleibol. Todo ello sazonado con música -usualmente salsa- y camas elásticas e inflables. Una mezcla explosiva que atrae a grandes multitudes por las acrobacias de sus deportistas y el ritmo musical.

En la montaña

11. Bicicleta. A la hora de hacer rutas en bici, hay que tener en cuenta la dificultad del terreno. La bicicleta de montaña (MTVB) es muy versátil y, dentro de este modelo, podemos encontrar variedades: trail, descenso, cross country... Antes de comprar o alquilar, es conveniente consultar a los profesionales. Hay empresas que ofrecen rutas de montañas, que incluyen el alquiler de las bicis y un guía experimentado. Si ya tenemos experiencia, podemos hacerlas por nuestra cuenta, teniendo en cuenta el tiempo y las características de la senda. También es recomendable ir acompañado.

12. Senderismo. Las caminatas rodeadas de naturaleza son una opción cada vez más común entre los veraneantes. Apenas requieren equipamiento -tan solo unas zapatillas de marcha, ropa cómoda y unos bastones opcionales-. No hay que olvidarse nunca del agua ni de la comida, y es necesario informarse previamente de la senda. En rutas largas, es conveniente llevar una brújula, un mapa y un teléfono móvil. En lugares calurosos, hay que protegerse del sol con gorras y cremas solares y tomar bebidas isotónicas.

13.'Rafting'. El descenso de ríos es un deporte extremo de aventura solo apto para los más atrevidos. La fuerza de las aguas bravas arrastra la embarcación a lo largo de los ríos de montaña y los ocupantes controlan el rumbo con remos. Se trata de un deporte muy difícil, de riesgo y que requiere de medidas de seguridad. Siempre hay que llevar casco y chaleco salvavidas. Los precios varían mucho según escuelas y ubicación, los podemos encontrar desde 40 euros por persona y tramo.

14. Barranquismo. El descenso de barrancos se ha hecho muy popular en los últimos años y se puede practicar con amigos o en pareja. Combina la gimnasia y la escalada y consiste en recorrer los diferentes obstáculos de un río, como los barrancos y cañones. Se trata de una actividad que exige unas habilidades específicas, un material adecuado, una formación especializada y experiencia. Los descensos con guía rondan los 40 euros.

15. Escalada. La subida vertical es otro deporte de riesgo que implica formación y material específico. Agilidad, resistencia al vértigo y una buena forma física son condiciones de este deporte. Cada tramo de ascenso tiene su dificultad, por lo que es necesario informarse con antelación.

En la ciudad

16. 'Running'. Muchos se animan a practicar ejercicio al aire libre en verano y el running es una opción que no requiere inversiones. Lo más difícil es empezar una rutina deportiva, pero es importante buscar un hueco en el descanso veraniego para moverse. La gran ventaja de correr es que se puede hacer en casi cualquier parte. Sin embargo, hay que tener cuidado con la canícula y evitar las horas más calurosas, hidratarse en abundancia y protegerse de los rayos sol.

17. Raqueta. Tenis, pádel, squash, bádmiton...Los deportes de raqueta son una buena alternativa para quemar calorías. Si se realiza al aire libre, hay que tomar las precauciones necesarias para evitar el calor. Dependiendo de la actividad, se necesita mayor o menor habilidad y técnica. El tenis es de los más complejos, mientras que el pádel es más dinámico, el squash es muy intenso y el bádmiton exige mucha paciencia y coordinación.

18. Patines. En solitario o en grupo, los patinadores son cada vez más frecuentes en las plazas y parques. Contrario a lo que se suele pensar, los patines en línea son más manejables que los de cuatro ruedas, pero la elección por uno u otro dependerá del gusto personal. Como se practica sobre el asfalto, es importante llevar muñequeras, coderas, rodilleras y casco.

19. Natación. Para los que pasan el verano en la ciudad, la natación es una oportunidad de ejercitarse sin sufrir el calor estival. Muy beneficiosa para la espalda, el sistema respiratorio y la circulación, y además es poco agresiva con las articulaciones. Las embarazadas y los ancianos pueden practicar este deporte y, en algunos casos, es recomendable para prevenir y tratar lesiones. Muchos gimnasios ofrecen dentro de sus tarifas el acceso a la piscina e incluso ya lo hacen algunos low cost.

20. Golf. Este deporte es una opción perfecta para practicar en familia con los más pequeños e incluso con los de mayor edad, pues no implica una actividad física intensa. Es un ejercicio que ayuda a relajar el cuerpo y concentrar la mente gracias a las largas caminatas rodeadas de árboles y césped. También es una actividad muy social, permite tener conversaciones tranquilas con los demás golfistas mientras se juegan los hoyos. Su versión más veraniega es el minigolf, que se practica a menor escala.