El ciego que rodó con un F1 en el GP de España
Charaf-Eddin Ait-Tales, el ciego que rodó en un Fórmula 1 biplaza durante el GP de España. F1.com

La Fórmula 1 se ha empeñado en acercar al gran público al paddock. Acciones como la del niño fan de Alonso demuestran que quieren quitarse de encima la fama de deporte elitista, y no dudan en aprovechar la oportunidad para demostrar su cariño hacia los fans con necesidades especiales o con alguna discapacidad.

Es el caso del francés Charaf-Eddin Ait-Tales. Este fanático de la Fórmula 1 estaba en el paddock del Circuit de Barcelona-Catalunya paseando cuando un responsable de Liberty Media le abordó para contarle que iba a vivir un acontecimiento único: subirse a un biplaza de los del programa 'F1 Experience'. Este evento suele estar cerrado a personalidades y a invitados VIP, pero en este caso ha servido para cumplir el sueño de la vida de este fan, hasta ahora, anónimo.

Para este fisioterapeuta de profesión, la Fórmula 1 es un elemento vital, como la de tantos otros por el mundo, pero lo que le hace especial es su discapacidad: una enfermedad le dejó sin visión con 20 años. Desde entonces, sigue la Fórmula 1 por el sonido y las sensaciones que le transmite. Asegura que es capaz de distinguir cada coche por los distintos matices de sus motores. "Cuando veo la Fórmula 1 me olvido de que soy ciego, porque me conocía las curvas desde antes. Es como si pudiera ver. La Fórmula 1 es mi vida", confiesa Ait-Tales. "¡Los ojos te mienten!", bromea. Vivir 'in situ' un Gran Premio es algo que Ait-Tales cumple siempre que puede, y si no, la sigue por televisión hasta el punto de cerrar su clínica los jueves para seguir hasta las ruedas de prensa.

La figura de Michael Schumacher ha sido fundamental en su vida. "Cuando tuvo el accidente en Silverstone (en 1999) y se rompió las dos piernas coincidió con la época en la que me estaba quedando ciego. Volvió mucho más fuerte. ¿Por qué no puedes luchar de la misma manera incluso si eres ciego?", dice. Esta historia de superación le ha convertido en un ejemplo, algo que premiaron desde la organización de las 'F1 Experience'. En principio sólo era para que contara sus vivencias, y entrevistarle.

Lo que no se esperaba es que Will Buxton, el periodista que le estaba entrevistando, le diera la sorpresa de que se iba a subir a uno de esos biplazas. Dicho y hecho: le pusieron un mono, un casco y le subieron al viejo Minardi adaptado para que cumpliera su sueño. Las lágrimas con las que se bajó del coche tras la vuelta a boxes lo dicen todo.