Alberto Contador
Alberto Contador sonríe con el maillot de líder. (EFE) EFE

La presencia de hasta nueve ciclistas con ocho segundos perdidos sobre el liderato Alberto Contador invitaba a la cautela antes de la cronometrada de Orio, sobre 20 kilómetros, que cerraba la edición 2008 de la Vuelta al País Vasco.

Sobre todo porque ahí estaban el australiano Cadel Evans (Silence-Lotto), por ejemplo, el luxemburgués Frank Schleck (CSC) o el holandés Thomas Dekker (Rabobank), tres ciclistas muy potentes a la hora de luchar contra el reloj. Otros, como Damiano Cunego (Lampre) o Ezequiel Mosquera (Karpin-Galicia), no son tan especialistas.

Contador, que sí lo es, llegaba como líder sólido, consolidado por su exhibición en la etapa inaugural de Legazpi, su fortaleza ayer en las rampas de Aia y el control férreo de su equipo, el Astaná, durante todas las etapas. Pero ocho segundos son pocos ante un pinchazo, una avería en el cambio o un despiste en la trazada de una curva, sombras que siempre sobrevuelan a un corredor, sea cual sea su nombre y su palmarés.

Contador logra su segunda general consecutiva de 2008, tras su triunfo en la Vuelta a Castilla y León

Pero Contador despejó todas las dudas realizando una contrarreloj sin fisuras, en la que el líder del Astaná fue dominador desde el primer paso intermedio. Rebajó en 21 segundos el tiempo fijado por Evans en el kilómetro 4 y, espoleado por las referencias, ascendió los repechos de la crono con una facilidad pasmosa, trazó en las bajadas con una pericia más propia de un piloto de motos y entró en la meta con 22 segundos sobre Evans y 27 sobre Dekker, rodando a una media superior a los 40 kilómetros por hora en un recorrido tan quebrado como el de Orio.

Y ése, precisamente, fue el podio final de la Vuelta al País Vasco 2008, con Contador como vencedor, Evans como segundo y Dekker, en otro paso más hacia su madurez ciclista, tercero. Un podio digno de Tour de Francia; no en vano dos de sus integrantes ya estuvieron en París en 2007. El italiano Damiano Cunego acabó cuarto.

El madrileño, sonrisa radiante en el podio de Orio, logra su segunda general consecutiva de 2008, tras su triunfo en la Vuelta a Castilla y León, y vuelve a reivindicar la injusticia hacia la decisión de los promotores del Tour y el Giro de no invitar a su equipo para las pruebas que organizan. Además, como ya hiciera en la ronda castellano-leonesa, completa la general, al frente de la que estuvo todos los días, con dos triunfos parciales: una crono y una etapa en línea.

Para 2009, un recorrido esbozado

Los organizadores de la Vuelta Ciclista al País Vasco ya tienen perfilado cómo será el recorrido de 2009, un año en el que la Unión Ciclista Internacional (UCI) les ha propuesto retrasar una semana su inicio, previsto entre el 13 y el 18 de abril, para que no haya coincidencia con la Gante-Wevelgem y crear un bloque de tres clásicas con la citada Wevelgem, el Tour de Flandes y la París-Roubaix, Al día siguiente del empedrado de Roubaix comenzaría la ronda vasca.

Ya hay ideas concretas sobre el recorrido de la edición del año que viene

La Vuelta al País Vasco comenzará en Ataun (Gipúzcoa), posteriormente se dirigirá a Villatuerta (Navarra), Vitoria (Álava), Güeñes y Zalla (ambas, en Vizcaya). No hay recorridos perfilados, pero sí ideas concretas, señalaba José Luis Arrieta, director de la carrera.

Otra duda adicional es el número de etapas, ya que la Vuelta al País Vasco en los últimos años se ha disputado sobre seis; no obstante, antes de su entrada en el ProTour, eran cinco jornadas de ciclismo, con una última dividida en dos sectores. Para 2009, la organización debe inclinarse por mantener las seis etapas o volver a las cinco, sin posibilidad de realizar dos sectores.