Carlos Sainz
Carlos Sainz, al volante del McLaren MCL33 durante los test de Pirelli en el circuito de Abu Dhabi. McLaren

Carlos Sainz ya sabe lo que es montarse en un McLaren, el MCL33, que no será el que lleve el año que viene. El madrileño completó su primer día como piloto de la escuadra británica en la segunda y última jornada de test organizados por Pirelli y aprovechó bien el día: hizo 150 vueltas, unos 800 kms en total.

La jornada de trabajo se centró en hacer tandas largas con los nuevos compuestos que va a llevar la marca italiana en la próxima campaña. Después de que Lando Norris participase en el primer día, McLaren permitió a Sainz hacer el segundo día, lo que propició no sólo la esperada imagen del madrileño con su nuevo equipo, sino también el estreno de un casco que se parecerá mucho al que llevará en 2019.

Fue un día muy productivo, en el que Sainz probó algunas piezas de la próxima temporada, y aprovechó para entender los escasos cambios que hay con respecto al rendimiento de los Pirelli. No obstante, para él era todo nuevo y se dedicó fundamentalmente a entender los cambios con respecto al Renault que ha llevado esta campaña.

"He disfrutado desde la primera a la 150ª vuelta. Las sensaciones fueron muy buenas y hemos sido capaces de de acabar la temporada de la mejor manera posible. En cuanto llegué al box me sentí muy cómodo en el coche. Por su puesto, hay detalles que siempre hay que mejorar y nuevas cosas a las que adaptarse, como el asiento y el estilo de pilotaje, pero desde la primera vuelta he podido dedicarme a ello y aprenderme los nuevos controles y procedimientos. Ha sido genial", resumía el piloto madrileño.

El más rápido de la jornada fue Charles Leclerc, nuevo piloto de Ferrari, con 135 vueltas y un tiempo de 1:36.450 (mejor que Sebastian Vettel el día anterior). Sainz se quedó a poco más de dos segundos, con el quinto tiempo.