Antonio Lobato
Antonio Lobato escribe una carta a Fernando Alonso por su despedida de la Fórmula 1. Movistar+

Antonio Lobato es la voz de la Fórmula 1 en España desde hace años. El periodista asturiano ha conseguido una gran simbiosis con Fernando Alonso y, ahora que el piloto se va y el locutor se queda, este ha querido enviarle una carta de despedida.

En el programa 'Hora de Fórmula 1' que cada martes después de Gran Premio se emite en Movistar+, Lobato le ha dedicado unas palabras a su amigo, en las que repasa lo que ha supuesto para el deporte y para sí mismo. La marcha de Alonso no deja sin españoles a la Fórmula 1, ya que está Carlos Sainz, pero la trascendencia del bicampeón del mundo dejará un hueco difícil de llenar para un alonsismo que ya no es el que fue.

"Es difícil empezar cuando tienes que empezar una despedida, que en el fondo no sabes si es una despedida y aún más cuando no quieres que sea una despedida. En realidad, y siendo muy honesto, es muy difícil escribir cuando no quieres una despedida así. Porque aunque no lo digas nunca, los cuatro últimos años han sido un suplicio para ti, que no naciste para ser decimosexto. Me acuerdo que un día me dijiste que lo mejor estaba por venir, pero eso aún no ha llegado. También que te ibas de Ferrari porque estabas cansado de ser segundo, y sí, eso es verdad, Ferrari sigue sin lograr un título, aunque estarás conmigo en que lo habría logrado este año si tú hubieras estado ahí.

Te vas de la Fórmula 1 y yo, como muchos otros, cruzamos los dedos para que te aburras como una ostra el año que viene y te entren unas ganas atroces de volver. Ojalá que lo hagas con la Triple Corona en el bolsillo, y en un equipo que te dé opciones de luchar por lo que tienes que luchar.

Y aunque esto es un 'hasta luego', déjame decirte 'gracias'. Gracias porque tú lo cambiaste todo. Eres el culpable de que no se hablase sólo de fútbol los lunes, de que la gente madrugase los fines de semana, de paellas frías porque tu carrera se alargaba, de gargantas rotas, de adelantamientos imposibles, de gradas azules, de disgustos, de lágrimas, de risas... Y eres el culpable de que yo siga aquí, porque si tú no hubieras hecho todo esto, la Fórmula 1 seguiría siendo un deporte desconocido".