Gurbindo
El lateral derecho de la selección española Eduardo Gurbindo (d) intenta un lanzamiento ante el pivote húngaro Timuzsin Schuch. EFE

La selección española certificó su pase a la segunda ronda del Campeonato de Europa con un contundente triunfo por 25-34 sobre Hungría, en una nueva exhibición del equipo de Valero Rivera, que ha acabado en apenas dos partidos con todas las dudas con las que llegaba a la competición.

La selección española evidenció que ha llegado a Austria con un amplio y talentoso fondo de armario. Si el martes el seleccionador nacional confío en el central Chema Rodríguez y en el lateral Iker Romero para encauzar el juego ofensivo, hoy Valero Rivera apostó por los hermanos Entrerríos, que pusieron rápidamente a España por delante en el marcador (3-9).

Hungría recortó la distancia conseguida por España

Aún así, Hungría no se desmoronó y tres jugadas consecutivas detenidas por el cancerbero del Veszprem, permitió a los húngaros recortar su desventaja a cuatro tantos (5-9) mediada la primera mitad.

Pero España no se descompuso, siguió jugando sin prisas, buscando al pivote y los extremos y cuando no pudo conectar con los jugadores de segunda línea, siempre apareció el brazo de Alberto Entrerríos, máximo goleador del primer tiempo con siete tantos.

De la mano del mayor de los Entrerríos el combinado español no sólo fue capaz de mantener su ventaja, sino incluso de aumentarla, con la colaboración de Iker Romero, hasta una máxima renta de nueve goles (8-17) que se quedaron en uno menos (9-17) al llegar el descanso.

No hubo reacción

Una renta que ni la rigurosa exclusión con la que fue sancionado Alberto Entrerríos logró disminuir en los compases iniciales de la segunda mitad, en la que España optó de inicio por jugar con tres diestros en la primera línea con la inclusión de Iker Romero en el lateral derecho.

Ni el más hostil de los ambientes hubiera sacado del partido al conjunto españolUn gol de Gulyas y otro de penalti de Krivokapic permitieron a los de Csoknyai reducir su desventaja hasta los cinco goles (16-21), un motivo para que la grada no dejara de apretar en contra del equipo español.

Aunque ni el más hostil de los ambientes hubiera sacado hoy del partido al conjunto español, que siguió con su ritmo pausado en ataque hasta encontrar la mejor posición y en defensa con la contundencia necesaria para no caer en excesivas exclusiones.

Argumentos que finalmente acabaron por hacer claudicar a Hungría, lo que permitió a España reflejar su excelente partido en el marcador con una máxima renta de diez goles (23-33), que tan sólo el empeño húngaro permitió reducir hasta el 25-34 final.

Ficha técnica:

25 - Hungría:
Puljezevic; Tamas Ivancsik (-), Gal (2), Laluska (-), Schuch (-), Ilyes (2), Gergo Ivancsik (3), Fazekas (ps), Csaszar (-), Krivokapic (5, 3p), Toro (2), Kornel Nagy (-), Gulyas (5), Katzirz (2) y Eklemovic (4)

34 - España:
Hombrados; Víctor Tomás (7), Gurbindo (-), Raúl Entrerríos (2), Alberto Entrerríos (7, 3p), Ugalde (3), Aguinagalde (2), Sterbik (ps), Garabaya (-), Prieto (1), Juanín García (-), Romero (5, 3p), Malmagro (4, 1p), Chema Rodríguez (2), Aguirrezabalaga (-) y Morros (1)

Árbitros: Reisinger y Kaschutz (Austria). Excluyeron por dos minutos por Schuch, Gal, Katzirz, Laluska (2) e Ilyes por Hungría; y a Alberto Entrerríos, Morros y Prieto por España.

Incidencias:
Encuentro correspondiente a la segunda jornada del grupo D del Campeonato de Europa de Austria 2010 disputado en el Arena Nova ante unos 4.000 espectadores.