Emiliano Sala
Emiliano Sala. EUROPA PRESS / TWITTER

Emiliano Sala, el futbolista argentino muerto en un accidente aéreo sobre el canal de la Mancha, no deseaba fichar por el Cardiff City. Así se ha podido conocer gracias a un audio que Sala envió a un familiar dos semanas antes del suceso, y que ha sido ahora revelado por ‘L'Équipe’.

Waldemar Kita, presidente del Nantes, fue quien más interés puso en el traspaso por los ingresos, algo que enfadó al jugador, más preocupado por su futuro deportivo.  De hecho, en su mensaje Sala comentaba también que iba a pedir a su agente, Meissa N'Diaye, que le buscara un destino mejor.

"Ayer por la noche, yo envié un mensaje a Meissa, y él me ha llamado varias horas más tarde, después hemos discutido, y, justamente, él me ha contado que ayer por la noche, Franck Kita le ha enviado un mensaje para llamarle. Después, le ha llamado, ellos han hablado. Y... quieren venderme. Después está la oferta del Cardiff hoy. Por su parte, ellos han negociado para ganar mucho dinero. Ellos quieren absolutamente que me vaya. Es verdad que es un buen contrato, pero deportivamente no es interesante para mí”, dijo Sala.

“Después, he ahí que tratan por todos los medios de que me vaya. Yo no tengo miedo de ir allí. Yo he luchado durante toda mi carrera. Irme a luchar allí no me da miedo alguno, al contrario, pero también, yo me digo que Meissa debe encontrarme cualquier cosa mejor de aquí al cierre del mercado. Meissa ha dicho no al Cardiff porque no quiere que yo vaya allí. Él piensa que en lo deportivo estoy en una posición de fuerza en todos los aspectos, en el fútbol, en el contrato, en todo eso. Pero estoy cansado de eso y no quiero eso, ni pese a estar en una posición de fuerza. Es verdad que me gustaría encontrar alguna cosa interesante, tanto contractualmente como deportivamente. Pero no es posible ambas”, añade.

“Por otro lado, yo no quiero hablar con Kita porque no quiero enervarme. Es una persona que me desagrada cuando está frente a mí. Él hoy, quiere venderme al Cardiff, porque él ha llevado a cabo una supernegociación. Él va a recibir el dinero que quiere. Él quiere que yo me vaya, él ni me lo ha preguntado. A él no le interesa nada más que él dinero. Así es como está todo, es un quilombo. Aparte de eso, yo no sé más. No sé qué hacer, porque como te digo soy yo quien tiene que levantarse todas las mañanas y ver la cara de esa persona. Pero nadie me mira a mí, a mi interior, a lo que tengo que someterme. Es muy duro, es muy duro, porque tengo la impresión de que no hay mucha gente que se ponga en mi lugar".