El Atlético-Barcelona del Wanda Metropolitano ya es historia del deporte femenino mundial. En el récord que se batió ese domingo participaron muchos actores, desde los propios clubes, hasta la Real Federación Española de Fútbol, que ha querido homenajear también a las colegiadas del partido.

María Dolores Martínez Madrona, la titular, Miriam Morales González y María Planes Terol, las asistentes, vivieron de manera muy especial también el duelo. Para ellas no fue su primera vez en un campo de Primera División, ya que estuvieron en el Levante-Valencia que se disputó en el estadio granota, pero nunca habían dirigido un encuentro ante 60.000 espectadores.

Desde el principio ya dejaron claro que ellas también querían disfrutar del encuentro. "Es una pasada, por favor. Esto es otra cosa, ¿eh? Es impresionante, los pelos de punta", decían al entrar a reconocer el césped antes del partido. "Qué bonito que un partido femenino se dispute en este escenario", se congratulaban.

Martínez Madrona relata que empezó hace 18 años a arbitrar, en campos de tierra con "chiquillos", y poco a poco ha ido creciendo en sus responsabilidades. "Es un premio y un honor representar el Comité Técnico de Árbitros", destacaba la colegiada murciana.

El partido en sí no fue sencillo para ellas. Hubo varias acciones polémicas, algunas muy protestadas por la afición rojiblanca, que como en el caso del equipo masculino también mostró una gran presión sobre las árbitras. Pese a lo trabado del encuentro, especialmente en la recta final, sólo sacaron una amarilla, a la rojiblanca Laia Aleixandri.