El Tribunal Supremo revisará la segunda absolución de Xabi Alonso por fraude fiscal

  • El exfutbolista vasco estaba acusado de defraudar a Hacienda casi dos millones de euros entre 2010 y 2012.
Xabi Alonso realiza indicaciones durante un partido de Bayern Leverkusen.
Xabi Alonso realiza indicaciones durante un partido de Bayern Leverkusen.
Domenico Cippitelli
Xabi Alonso realiza indicaciones durante un partido de Bayern Leverkusen.

Xabi Alonso es uno de los nombres del momento en la Bundesliga, en la que su Bayer Leverkusen todavía no conoce la derrota y lidera con cierta comodidad después de siete partidos. De hecho, su buen hacer con la escuadra alemana ya le está situando en todas las quinielas para sustituir a Carlo Ancelotti el próximo año en el banquillo del Real Madrid.

Sin embargo, para poder regresar a la capital española, el tolosarra debe resolver sus asuntos pendientes con Hacienda y con la Justicia española. Un asunto que parecía zanjado pero que el Tribunal Supremo reabrirá este miércoles, cuando estudie de nuevo el recurso de la Abogacía del Estado contra la sentencia que confirmó la segunda absolución del exfutbolista, en la causa en la que estaba acusado de defraudar a Hacienda casi dos millones de euros entre 2010 y 2012.

La Sala de lo Penal se reunirá a puerta cerrada para deliberar y resolver el recurso que presentó la Abogacía del Estado contra la sentencia del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Madrid, que este verano ratificó la segunda absolución del exfutbolista. Un capítulo más en el extenso periplo judicial del caso de Xabi Alonso, que va todavía para largo.

En una primera instancia, la Audiencia Provincial de Madrid lo absolvió, pero el TSJ de Madrid ordenó repetir el juicio; la Audiencia volvió a absolverlo y, tras recurrir de nuevo la Fiscalía y la Abogacía del Estado, el Tribunal Superior ratificó la absolución. No sirvió de mucho, porque la Abogacía del Estado volvió a recurrirlo, en esta ocasión ante el Tribunal Supremo, que dictará la sentencia definitiva sobre el caso.

Alonso, que inició su carrera en la Real Sociedad y pasó después por el Liverpool, el Real Madrid y el Bayern de Múnich, fue residente fiscal en España y pagó el IRPF en los ejercicios 2010, 2011 y 2012, pero no declaró los rendimientos obtenidos por la explotación de sus derechos de imagen porque había cedido su explotación a una empresa radicada en Madeira (Portugal).

En la última sentencia absolutoria del TSJ, del pasado verano, los magistrados sostenían que los hechos encausados pueden encajar en la figura de fraude de ley, pero no hay simulación, porque el hecho imponible grabado -la explotación de los derechos de imagen por cesión de su titular- tuvo lugar realmente y no se falseó la realidad. Alonso, según el tribunal, actuó "en la creencia de que ese proceder era conforme a Derecho".

Así lo sentenció también la Audiencia Provincial, que apuntó que "si la cesión de los derechos del jugador a Kardzali (la empresa de Madeira) fue real y esta entidad realizó una activa intervención en su explotación las pretensiones acusadoras decaen". Además, apuntó, "no se trata de ingresos opacos, ocultos, falseados o excluidos por el contribuyente al conocimiento de la Agencia Tributaria", algo que no ha terminado nunca de convencer a la Abogacía del Estado.

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