El dardo burlón de Alonso a un Hamilton desquiciado en Mónaco esconde un mensaje mucho mayor

​Tan contento estaba el asturiano que sacó cierta retranca cuando le cuestionaron sobre ese final de la prueba en el que tuvo que sacar los codos para defenderse del mismísimo Lewis Hamilton.
La sonrisa de Alonso tras el GP de Mónaco.
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La sonrisa de Alonso tras el GP de Mónaco.
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Celebrar un 7º puesto parecía algo olvidado hace no mucho, pero quien no tiene el estómago para carne de buey se conforma con hamburguesas de un euro. Fernando Alonso estaba exultante después del GP de Mónaco tras consumar su mejor resultado de la temporada (así están las cosas), en la que además fue la primera carrera del año en la que acabó por delante de Esteban Ocon. Toda una reivindicación.

Tan contento estaba el asturiano que sacó cierta retranca cuando le cuestionaron sobre ese final de la prueba en el que tuvo que sacar los codos para defenderse del mismísimo Lewis Hamilton.

Cuestionado al respecto, Alonso sacó la retranca. Y eso siempre supone un mensaje, más o menos claro. En este caso, la víctima propicia fue Hamilton, que por la radio llegó a plantear una parada extra en boxes para ver si con neumáticos mejores era capaz de adelantarle. 

"Era demasiado optimista hacer 33 vueltas con neumáticos amarillos (medios), así que hice mucha 'tyre management' (gestión de neumáticos) que ya no sé ni hablar castellano, y luego, cuando me dijeron que Esteban (Ocon) tenía 5 segundos de penalización empecé a abrir un poco de hueco, pero Hamilton, o no tenía ya neumáticos o no tenía ya el 'mood' (ánimo) de ir más rápido, estaba un poco enfadado. Bueno, es lo que hay", dijo con una sonrisa. 

Esa sonrisa y ese mensaje dirigido a Hamilton ha dado mucho de que hablar.

Hamilton acabó desquiciado en Mónaco. No solo por el hecho de que no pudiera pasar del 8º puesto porque Alonso le bloqueaba, sino porque las sensaciones no podían ser más negativas en general.

El 'porpoising' fue solo uno de los muchos problemas que tuvo el heptacampeón. Verse otra vez superado por George Russell, que sigue haciendo un inicio de temporada memorable: siete carreras, siete 'top 5'. No es un trago agradable para un Hamilton está pasando un momento complicado, y eso se nota en su estado de ánimo. Alonso le conoce bien y no duda en lanzarle ese dardo... y empujarle un poco más al abismo.

Una guerra de desgaste

La decisión que va a tomar Hamilton en los próximos meses puede ser determinante para el futuro inmediato de la Fórmula 1: seguir o retirarse. El piloto que ha roto casi todos los récords habidos y por haber tiene muy difícil conseguir el octavo Mundial que le colocaría de manera indiscutida al frente del ránking de mejores de la historia, y Mercedes no le puede dar el arma que necesita. El W13 ha salido fallido, y esa es una realidad.

Si Hamilton decide irse y no esperar al futurible W14, se quedará un asiento muy jugoso disponible. Esa decisión (Mercedes no tiene ninguna intención de echarle, pero no van a impedir que se vaya) juega a favor de los intereses de un Alonso que tiene ante sí unos meses difíciles: Alpine tiene dudas sobre él y no hay muchos sitios apetecibles en la Fórmula 1.

Por eso, el mensaje que deja Alonso con la frase "quizá no esté en el estado de ánimo de ir más rápido" es una manera de decir públicamente que ve a Hamilton cansado y con ganas de irse. Algo que a Alonso le vendría muy bien, porque por mucho que Mercedes no haya hecho un W13 en condiciones, ¿quién sabe si el W14 nacerá ganador?

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