El gran dilema de Djokovic: ¿renunciar a sus principios y vacunarse o mantener el pulso contra el mundo del tenis?

Francia rectifica y no le permitirá disputar Roland Garros a Djokovic
Francia rectifica y no le permitirá disputar Roland Garros a Djokovic.
Wochit
Francia rectifica y no le permitirá disputar Roland Garros a Djokovic.
WOCHIT

El ‘Caso Djokovic’ está muy lejos de terminar. Su deportación de Australia y su ausencia en el primer Grand Slam de la temporada no es más que el principio. Han sido casi dos semanas muy intensitas, pero todavía queda mucha leña por cortar. Novak Djokovic lo va a pasar muy mal si sigue en sus trece de no vacunarse, pero además va a dar mucha guerra. Muchísima.

¿Te parece bien que Francia impida a Djokovic jugar en Roland Garros salvo que se vacune?

Uno de los apodos del tenista serbio es ‘Joker’, y le viene que ni pintado. Pintadísimo. Podríamos tirar de frases clásicas del mítico villano de Batman y muchas podrían haber salido de boca de Djokovic, siempre con el Covid-19 y todo este escándalo de fondo. “Lo que no te mata te hace más fuerte”. “¿Te caigo mal? Perfecto, una persona menos a la que saludar”. “¿Soy sólo yo o se está descontrolando todo ahí fuera?”. “Sólo quiero darte las gracias porque tu odio me hace más fuerte”. “La única forma sensata de vivir en este mundo es sin reglas”. Y así un sinfín de quotes. El problema es que también se podría parafrasear al legendario personaje de cómic en todas sus versiones con un (doloroso para ‘Nole’) “la gente más corta de menta suele ser la que tiene la mente más larga”. Y aunque Djokovic no ha hablado demasiado estos días, sí que ha dado demasiado que hablar.

Según una información publicada en Twitter por José Manuel Amorós (Deportes Cuatro), Djokovic no tiene ninguna intención de vacunarse a corto plazo y se va a tomar unos días para descansar y desconectar, ya que durante muchos momentos se ha visto “superado por la situación”. Que es todo muy respetable, aunque hay algo que chirría y es que claro que no se vacunará a corto plazo, más que nada porque, si ha pasado el covid como dice, tendrá que esperar el tiempo necesario para inocularse la primera dosis. ¿O es verdad eso de que la PRC dio negativo y por arte de magia se convirtió en positivo? Bueno, eso es otra historia. No nos desviemos que hay mucha tela que cortar.

Djokovic también habría dicho que no hablará en público sobre lo ocurrido. Y en realidad está genial, pero el problema es que lo hagan por él. Que vuelva a salir su familia haciendo símiles con Jesucristo o hablando de atentados fallidos y disparos al pecho. O que sus seguidores le sigan dando un trato de mesías antivacunas. Con lo señor que ha estado ‘Nole’ sin alzar la voz y facilitando su deportación (mintió, sí, pero eso es otra historia) y la lata que han dado y dan los suyos.

Pero no nos quedemos anclados en el pasado, que el Open de Australia ya está en juego y no se ha acabado el mundo. El caso es que Djokovic va a tener que ceder y dejar sus principios a un lado o se va a enfrentar a un huracán de problemas de imagen y un torrente de problemas económicos. Y lamentablemente para Novak, ambas cosas irán de la mano. Si crecen tus detractores y los medios se ceban en la polémica, las marcas y los sponsors fruncirán el ceño. Todo esto por no hablar de que tener a un antivacunas, independientemente de que sea declarado o impuesto, no es el plan perfecto para un patrocinador.

Djokovic se ha empeñado en dejar claro que su intención no era dar problemas, que aceptaba la decisión judicial sin rechistar y que quería jugar al tenis y no dar la lata. Y es verdad que de puertas para fuera se ha podido ver así. Sin embargo, tanto él como su equipo de comunicación han querido transmitir que no es antivacunas sino que tenía una condición que le concedía una inmunidad temporal, y eso canta bastante más. 

La famosa exención médica ya es como un chiste viejo que te lo han contado tanto que cada vez hace menos gracia y acabas diciendo “ya me lo sé” antes de volver a escucharlo. Un chiste que no hará demasiada gracia a Lacoste, Asics, Head, Peugeot, Hublot, Seiko o Raiffeisen Bank International. Según Forbes, ‘Nole’ se ingresa alrededor de 30 millones de dólares al año en patrocinadores y 4.5 millones más en salario, al margen de los premios en metálico que pueda conseguir jugando al tenis. Poca broma.

No jugar el Roland Garros o el US Open por no estar vacunado, así como varios torneos Masters 1000, haría plantearse muchas cosas a los sponsors, pero no todo es eso. Por otro lado están los proyectos paralelos, y es que el tenista serbio preside la Fundación Novak Djokovic. Una organización a la que que no le beneficiaría en absoluto contar con alguien tan rodeado por la polémica antivacunas en los tiempos que corren. La montaña que se le pone por delante a ‘Nole’ cada vez se embarra más y, como decía al principio, todo el follón de Australia es sólo el punto de partida. Subir o no va a ser cuestión de principios o de sentido común. Lo que él y su bolsillo decidan.

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