Terminemos con las pintadas

Este verano, estando de vacaciones en Benidorm, escucho en la radio que la policía había detenido en Valencia a unos 30 grafiteros luego de un largo seguimiento dando como resultado que eran los autores de todas las pintadas o daños causados en la localidad. Para ello cotejaron sus firmas con la ayuda de grafólogos, previo seguimiento con filmaciones de por medio. Les cae multa y no sé qué más, pero al menos se hizo algo. Ahora, yo vivo en Fuenlabrada y día a día veo la ciudad pintada de manera grotesca. No queda edificio o local donde no haya pasado esta gente. Basta. Tomen el ejemplo citado. Es más decían las noticias que la policía contrataría a estos profesionales para que den cursos al personal sobre como reconocer firmas.