Odisea postelectoral

8:00 - Mi marido y yo llegamos al colegio electoral dejando a dos menores solos en casa. Tenemos que cumplir con nuestra obligación ciudadana.
13:00 - Votos y votos. Mis hijos siguen solos; el teléfono humea.
21:15 Hemos acabado el recuento. Todo ha salido bien, pronto vendrán a recogernos y podremos comer.
23:00 - Seguimos esperando el autocar del ministerio de Interior para llegar al juzgado. El bocata y los dos cafés ya quedaron atrás. Uno de los policías que amablemente nos custodian, se ofrece a comprar colas para todos. Nosotros no podemos salir.
La indignación da paso al comadreo con nuestros gentiles "carceleros".
23:30 - Escuchamos por la radio que es el escrutinio está cerrado. ¡Chicos, nos han olvidado!
00:00 - Volamos por Madrid a bordo de dos coches patrulla. ¡Estamos salvados!
Entregamos nuestras preciosas actas, pero el autocar que debe traernos ha huido.
1:15 - Llegamos al hogar en un furgón policial, con las sirenas puestas. Hemos cumplido, las actas están salvadas. Mis hijos duermen tranquilos y supongo que cenados.