Al asesino del viernes

Tras muchos intentos por fin lo conseguisteis, y fue gracias a ti, gudari, el viernes al mediodía. Nos libraste, como decís en vuestra secta, de un «españolazo opresor». Tuviste muchas agallas. Te acercaste al enemigo, un cobrador de peaje sin escolta, sin seguridad cuando estaba solo y confiado en que la sinrazón humana no le iba a tocar a él. Allí hiciste tu trabajo, para el que has estado preparándote, y lo acribillaste a balazos. Eso sí, tuviste el detalle de dejarle con un hilo de vida mientras se desangraba para que se despidiera de su mujer e hija. Tendrás menos de 30 años y no sabrás ni lo que ha sido la dictadura, ni el vivir sin libertad ni nada de nada. Pero eso es igual, esta vez te ha tocado a ti defendernos de la actual opresión del Estado español. Muchas gracias, gudari, porque gracias a ti el pueblo vasco ahora ya es más libre. Aprovecha esta felicidad porque no tardarán en cogerte y tu madre entonces empezará a pasearte en foto por las calles de Euskadi pidiendo democracia y derechos para ti. Yo ahora sólo espero que tu madre pasee pronto y durante mucho tiempo.