No entré a la Guardia Civil por la entrevista

Quiero mostrar mi indignación con el proceso de selección de cabos y guardias para el ingreso en la Guardia Civil. Mi sueño era pertenecer a este cuerpo pero, tras intentarlo en dos ocasiones, no ha podido ser.

El proceso consta de unas pruebas teóricas, físicas, una entrevista y un reconocimiento médico. Pues bien, en la entrevista personal está mi problema. En ambas ocasiones obtuve una puntuación bastante buena, lo que a priori me colocaba en plaza, ya que, si por ejemplo había 1.150 plazas, yo ocupaba la 272 y la 503, respectivamente; además, antes de empezar los exámenes teóricos, nos leyeron una hoja de la Dirección General de la Policía y de la Guardia Civil, por medio de la cual felicitaban a los aspirantes que, tras los exámenes teóricos, ocuparan una posición en plaza.

Pasé también las pruebas físicas, con buenos tiempos aunque, en esta oposición, los aspectos físicos se califican como apto o no apto. Tras ello me enfrenté a la temida entrevista; en apenas 20 minutos me declararon no apto, haciendo hincapié en aspectos como: «Con la carrera que tienes, ¿por qué no te haces juez o fiscal?». Veo perfecto que se estudie la aptitud mental de los que nos presentamos, porque el día de mañana tendríamos que portar un arma, pero no hacer depender todo de la entrevista.