¿Pueden subir perros en el metro y bus? (2)

Generalmente en la hora punta del metro y del autobús ya tienes que aguantar empujones, pisotones, metidas de mano y también la peste de los sobacos de los que no se lavan.

Ahora, sumarle a eso perros dejándote sus pelos en los pantalones recién limpios, el aliento y la lengua del perro en las piernas o en la cara de un niño pequeño, las babas que dejan, el olor casi siempre desagradable, que se te suban encima y te claven las pezuñas.

Todo eso esperando que no hagan sus necesidades dentro del transporte, pero lo que es peor, tener que soportar que el dueño se enfade contigo por no llevar bien que su perro te moleste y no aguantes sus monerías. Sólo deben dejar subir a los perros lazarillos, los demás, tienen muchas calles por las que seguir dejando huella.