Las campanas de la discordia

En relación al artículo publicado en su periódico el lunes 25 de abril de 2005,  tengo que manifestar lo siguiente:


Entiendo que el repique de las mencionadas campanas pueda molestar a don Jorge J. y/o a don Daniel Heredia, y me parece correcto que lo pregonen a los cuatro vientos. Lo que no me parece correcto es que se erijan en representación de la mayoría de los 60 vecinos propietarios de los cuatro bloques más cercanos a la iglesia de Fátima, amparándose en una votación que al parecer se celebró entre un pequeño grupo sin que los demás vecinos tengan constancia ni conocimiento de este asunto en particular.


En el orden del día de la última reunión celebrada no constaba como un tema a tratar, por lo que quiero dejar bien claro que a mí, en particular, no me molestan ni el repique ni las campanas, por lo que exijo a estos señores me excluyan a mí y a toda mi familia, que también vivimos en este recinto, de este tipo de manifestaciones.