Problemas no sólo en Correos

En respuesta a la carta publicada en 20 minutos «¿Para qué certificar?». ¿Por qué siempre menospreciamos lo que es nuestro? ¿Qué le hace suponer a la remitente de la carta a Francia que la culpa es de Correos?
¿Se ha preguntado si La Poste (empresa estatal postal francesa) ha tenido que ver algo con el asunto? La respuesta es obvia: ni se lo ha planteado.

Así nos va en este país, lo de fuera es siempre mejor. Ya que habla de defender nuestros derechos, yo defiendo los míos, ya que trabajo en Correos, con sus virtudes y sus defectos, pero no matemos al mensajero sin conocer lo ocurrido.

Por cierto, un vecino mandó un paquete a Alemania este pasado verano por una conocida empresa privada; le costó bastante y se lo perdieron en el país germano. Así que los problemas no sólo se dan aquí.