El central portugués del Real Madrid Pepe no ha asistido al entrenamiento voluntario en la ciudad deportiva de Valdebebas, después de agredir a dos jugadores en el partido de la pasada noche ante el Getafe tras cometer un penalti, y se refugió en su domicilio rodeado de su familia, ya que al parecer está hundido anímicamente.
Pepe está avergonzado de la imagen que ofreció en el estadio Santiago Bernabéu, según reconoció a EFE en una conversación telefónica. Apenas ha podido dormir unos minutos, desolado por la agresión que realizó sobre Javier Casquero y el posterior golpe que asestó al uruguayo Juan Albín.
El defensa madridista ha preferido así refugiarse con su familia y será este miércoles cuando regrese a los entrenamientos junto a todos sus compañeros. En las próximas horas Pepe intentará ponerse en contacto con Casquero y Albín para transmitirles su arrepentimiento y pedirles disculpas, e incluso está meditando la posibilidad de verlos en persona.
El Real Madrid va a sancionar económicamente a Pepe por la mala imagen que ofreció y el jugador está dispuesto a asumir la cuantía económica que le imponga su club.


La amnistía fiscal del Gobierno se extiende al dinero en metálico
Lo mejor y lo peor de España en la hora de la verdad
Bruce Springsteen clausura el Rock in Rio de Lisboa y desata la locura
España lidera el uso de 'smartphones' en Europa
Hoy termina el plazo para presentar los candidatos de RTVE
Turismo rural en el entorno del Delta del Ebro
Arranca la selectividad más dura
La cultura de los nuevos papás




¡Sé el primero en hacerlo!