Tras publicarse que la mafia napolitana había añadido urgencia a su amenaza de muerte contra Roberto Saviano, el autor de 29 años que lleva ocultándose dos años dijo que estaba harto de ser un 'prisionero' del éxito de su libro.
'Me voy a ir de Italia, al menos por un tiempo, después ya veré', dijo al diario La Repubblica.
'Ahora mismo no veo por qué debería seguir viviendo así, como un prisionero de mí mismo, mi libro, mi éxito. A la mierda el éxito. Quiero una vida, eso es todo', dijo Saviano.
'Quiero irme a dar una vuelta, que me dé el sol, caminar bajo la lluvia, ver a mi madre sin alarmarla y tener miedo'.
Publicada por primera vez en 2006, la valiente crónica de cómo la Camorra domina la vida alrededor de Nápoles y cómo hace dinero - narrada por un niño local que vio su primera víctima de asesinato a los 13 años - ha vendido 1,2 millones de copias en Italia y ha sido traducida a 42 idiomas.
Saviano trabajó en una firma textil y de construcción controlada por la mafia para investigar su libro, que narra la implicación de la Camorra en fraudes de protección, tráfico de droga o contrabando, entre otras actividades ilegales.
Ahora que 'Gomorra' ha llegado a la gran pantalla y es candidata a ser nominada para los Oscar, la mafia estaría aún más furiosa y querría a Saviano muerto antes de fin de año.
La policía de Nápoles dijo que estaba comprobando la veracidad de la información y los políticos desde el presidente Giorgio Napolitano para abajo comentaron la necesidad de proteger la vida de Saviano.
Separado de amigos y familia y trasladado de un cuartel de la policía a otro para evitar atentados contra su vida, el escritor se preguntó: '¿uál es mi crimen?, ¿Por qué debo vivir como un recluso, un leproso, escondido de la vida, el mundo y otras personas?'.
'Sólo quería contar la historia de mi gente, mi tierra y su humillación', declaró, arremetiendo contra el jefe del célebre clan Casalesi de la Camorra, Francesco Schiavone (apodado 'Sandokán'), que cumple actualmente una cadena perpetua.
Un informante de la policía dijo que era el clan de Schiavone, establecido en Casal di Principe cerca de Nápoles donde creció Saviano, el que quería que el escritor fuera asesinado lo antes posible.
Saviano no dio pistas sobre dónde intentaría reconstruir su vida, por obvias razones, diciendo únicamente que cuando se vio obligado a ocultarse en 2006 rechazó el consejo de ir a Nueva York: 'Me quedé aquí, pero ¿cuánto tiempo puedo llevar esta cruz?'.

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