Dos placas metálicas -una a cada lado de la orilla- sobre piezas de granito plantadas verticalmente en el mismo espacio de la baranda del río recordaban la inauguración del monumento el 26 de junio del año 1966, durante una visita del mismo dictador Francisco Franco a la ciudad. En la margen izquierda también figuraba una tercera placa conmemorativa de la participación de la Guardia Civil franquista en la contienda.
El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Tortosa, CiU y ERC, se había comprometido anteriormente a retirar estas placas a pesar de haber descartado entrar en el debate sobre el futuro del monumento fascista y evitar el cambio de denominación de algunos topónimos franquistas de la ciudad.
Sabotajes
Estas placas, por otra parte, han sido tradicionalmente objeto de sabotaje: en el momento de ser retiradas estaban completamente manchadas de pintura. El monumento, cuyo derribo ha sido planteado en pleno pero nunca considerado seriamente por ningún gobierno municipal, ya fue desposeído años atrás de algunos de los símbolos explícitamente fascistas que lo decoran.
A pesar de estas connotaciones, el Gobierno no puede plantear su derribo de acuerdo con la nueva ley de la memoria histórica al encontrarse catalogado como 'bien integrante del patrimonio cultural catalán' en el catálogo del nuevo Plan de Ordenación.
CONSULTA AQUÍ MÁS NOTICIAS DE TARRAGONA




La UE cree que el Gobierno pudo inflar el déficit
En España se descargan 1,4 millones de apps al día
Cuando ellas tienen el mando, ¿lo hacen mejor?
Un Franco congelado llega a ARCO 2012
El mexicano Jorge Volpi gana el Premio Planeta-Casa de América
Los candidatos invisibles de los Goya
El PP cada vez entiende "menos" a las agencias de rating
La ruta Escobar: la vida del narcotraficante en Medellín
¡Sé el primero en hacerlo!