Siete personas murieron hoy y otras 23 resultaron heridas de consideración en Samara, ciudad rusa en el curso medio del Volga, a consecuencia del brusco aterrizaje del avión Túpolev-134 en que viajaban, según los últimos datos ofrecidos por el ministerio de Rusia para Situaciones de Emergencia.
Según un portavoz de esa cartera citado por la agencia Interfax, seis de los 23 heridos que fueron hospitalizados se encuentran en "estado de gravedad".
Otros 27 ocupantes del aparato siniestrado, que llevaba un total de 57 personas a bordo -50 pasajeros y siete tripulantes- han sido atendidos en el aeropuerto de Samara.
Según la fuente, pese a que el impacto partió el fuselaje del aparato, "no se produjo un incendio", lo que evitó una tragedia mayor.
Entre posibles causas del accidente, que incluyen la de un fallo en el tren de aterrizaje, se baraja también la de un error de pilotaje, dijo un portavoz de la Fiscalía General de Rusia, que investiga el suceso.
La nave, perteneciente a la compañía aérea rusa Ut-Air, cumplía el vuelo regular 471, procedente desde Surgut, ciudad en norte de Rusia, con destino a Bélgorod y escala en Samara.
El Túpolev-134 o Tu-134, un birreactor con capacidad para hasta 76 pasajeros y con autonomía de vuelo de 2.400 kilómetros, comenzó a fabricarse a comienzos de los pasados años 60.




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