La antigua iglesia del Corazón de María, en la calle San Francisco, ha sido la elegida como nueva sede para el museo, que en Bilbao se inauguró en 1927 donde hoy está el Palacio de Justicia.
Tras varios años de estudiar la ubicación, el Ayuntamiento y la Diputación, propietarios del museo, han adaptado el antiguo templo –la rehabilitación ha costado 1,8 millones de euros– para exponer la colección en tres plantas. Ahora se han colocado 29 piezas, una tercera parte de la colección.
Una de las novedades será sus aspectos tecnológico y didáctico. Así se han incluido proyecciones, juegos y vídeos interactivos para convertir a los visitantes en parte activa del museo, según explicó ayer el alcalde, Iñaki Azkuna.
Para impulsar las visitas en la nueva andadura del museo, la entrada será gratis durante los días que quedan de noviembre. Después habrá que pagar tres euros.
La apertura del museo tiene otro fin. Desde el aspecto cultural, se trata de promocionar la rehabilitación social del barrio de San Francisco.
Las ruinas de la plaza, al olvido
Aunque se está estudiando su futuro, las ruinas del antiguo convento franciscano que se han encontrado en las obras de la plaza del Corazón de María, en San Francisco, tienen todas las papeletas para perderse en el olvido. «No vamos a encontrar ruinas romanas», aseguró ayer Azkuna. Si las ruinas son las que se esperan, se documentarán y archivarán para que las obras de la plaza puedan seguir su curso y construirse un parking.


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