En Reino Unido, algunos aficionados acamparon durante dos noches en Oxford Street, el mayor centro comercial de Londres, para asegurarse un ejemplar de Wii, la nueva estrella del mercado global de los videojuegos, que mueve 30.000 millones de dólares (22.500 millones de euros).

'No puedo creer que sea real, llevo esperándolo una eternidad', dijo Marlon, tras convertirse en el primero en comprar una Wii en Reino Unido.

'Definitivamente, valió la pena la espera, lo haría nuevamente', agregó, después de confesar que había esperado durante dos noches, a pesar de un tornado y las lluvias torrenciales que azotaron a Londres.

Wii ha generado un gran entusiasmo entre los jugadores, aunque la potencia de su sistema sea menor a la de las consolas Xbox 360 y PlayStation 3 y aunque no ofrezca la calidad visual realista ni la alta definición gráfica de sus rivales.

Los jugadores pueden empujar, agitar, girar y rotar el mando y así dirigir la acción en pantalla y simular movimientos reales como el de una espada o el golpe a una pelota de tenis.

En vez de intentar arrebatar clientes a Sony o Microsoft, que ya lanzaron las consolas PlayStation 3 y Xbox 360 respectivamente, Nintendo espera ampliar su público al ofrecer una nueva manera de jugar.

Esa era la diferencia que excitaba a la mayoría de los que esperaban en la fila.

'Realmente, es otra manera de jugar, no se trata sólo de sentarse y apretar botones, sino que te metes dentro del juego', dijo Amid Husein en la tienda HMV de Reino Unido.

El director de marketing de Nintendo para Europa, Laurent Fisher, dijo a Reuters que la compañía ha intentado convertir la consola en algo realmente novedoso.

'Queríamos dar un paso más allá del actual estatus en términos de innovación en los videojuegos', agregó.

Nintendo fijó el precio del paquete básico de la consola Wii en 180 libras esterlinas, o 250 dólares (188 euros), por debajo de los 600 dólares de la versión premium de PS3 y los 400 dólares de la última versión de Xbox 360.

/Por Marc Jones/.*.