Second Life
Second Life. REUTERS

El cada vez más famoso mundo virtual de Second Life se va encontrando poco a poco con los mismos problemas que existen en la vida real: los conflictos políticos, el terrorismo, el juego ilegal y ahora también la pedofilia.

La policía alemana ha comenzado a investigar Second Life después de que un periodista denunciase que era posible ver escenas virtuales de sexo con niños.

El problema es aún mayor, ya que algunos jugadores le propusieron incluso intercambiar imágenes reales de pornografía infantil.

En un programa de la televisión alemana, uno de sus periodistas, Nick Shader, miembro del sitio, denunció que le ofrecieron a cambio de dinero participar en reuniones en las que se exhiben sexo con niños.

A partir de los datos obtenidos por Shader, el procurador de la ciudad de Halle, comenzó la búsqueda de los clientes de Second Life en Alemania que están inplicados en el asunto.

Second Life es un universo virtual en el que los jugadores interactúan a través de sus avatares (los personajes que los representan en el juego).

Aunque los menores tienen prohibido el acceso a Second Life, los adultos sí pueden crearse personajes infantiles, lo que ha suscitado gran polémica.

El mayor problema es que no existe ninguna regulación que controle este tipo de situaciones.