Rocío Carrasco: "Ser sometida a juicio es mi vida, lo que me ha tocado, no conozco otra cosa"

Rocío Carrasco, en Bake Off.
Rocío Carrasco, en Bake Off.
RTVE
Rocío Carrasco, en Bake Off.

En el programa de repostería Bake Off. Famosos al horno (los lunes a las 22.50 h) los aspirantes tienen que superar dos retos reposteros y someterse al juicio del jurado formado por Paco Roncero, Eva Arguiñano y Damián Betula, todo ello bajo la atenta mirada de la presentadora, Paula Vázquez.

Entre los competidores hay nombres de primer nivel de 'famoseo', como Ana Boyer, Alba Carrillo, Yolanda Ramos, Julio Salinas, Patxi Salinas, Pablo Puyol, Blas Cantó, Marc Clotet, Rocío Carrasco y Terelu Campos (las Azúcar Moreno, Julio y Patxi Salinas, Julio Iglesias Junior y Manolo Sarriá ya han sido eliminados). 

Hablamos con Rocío Carrasco sobre su paso por el concurso. Desde niña ha vivido en el centro del huracán de la fama (es hija de Rocío Jurado y Pedro Carrasco). Ha llenado cientos de páginas del corazón y hace poco decidió dar su versión en Rocío, contar la verdad para seguir viva. En Bake Off  ha encontrado diversión y se ha mostrado sin tapujos.

¿Cómo fue su llegada a este programa? ¿Le sorprendió que la llamaran?No me sorprendió, porque para todos los realities siempre me llaman, pero en este caso me apetecía muchísimo porque la repostería es una vertiente de la cocina que me ha gustado siempre. Pensé que me podía divertir. He visto el anterior Bake off, vi que era un programa de entretenimiento y al final eso es lo que me llama la atención y que estuviese Paula para mí era una garantía, porque es amiga desde hace mil años.

¿Es importante decir que sí a proyectos que te llenan personalmente, además de profesionalmente?No creo que sea importante, creo que es lo más importante. Hacer algo que te guste realmente. Algo que te apetezca y algo que entre dentro de tus cánones, de tu forma de ser, de tu forma de vivir. Creo que es imprescindible.

O sea, que ha dicho que no a muchos realities...A todos, este es el primero al que he ido. Me hacía ilusión compartir curro con Paula.

Es imposible no exponerte o no sacar la personalidad en un reality, ¿cómo te siente en ese sentido?Yo ya he mostrado cómo soy. Y aquí se sigue viendo la Rocío del día a día. Esa es Rocío.

¿Cómo se ha apañado con el tema de la cocina y la repostería? No es lo mismo hacerlo en casa que concursando...No es lo mismo. Yo soy bastante buena cocinando. Es verdad que repostería he hecho lo típico que hace todo el mundo en su casa, un bizcocho, unas galleta... La repostería es muy fastidiada, porque si yo hago unas lentejas y le echo tres chorizos de más, me salen unas lentejas con mucho chorizo. Aquí si le echas 100 gramos más de harina te sale otra cosa que no es lo que tú quieres. Si echas huevos de más, no es un bizcocho con mucho huevo, es otra cosa que no es un bizcocho.

¿Se preparó?He estado desde que dije que sí en casa dándole y dándole y dándole y viendo un montón de vídeos y viendo cómo se hacen las cosas, sobre todo porque no quería hacer el ridículo, entre comillas. Quería pasármelo bien pero quería hacer algo que estuviese dentro de la normalidad.

¿Quiénes han sido los principales beneficiados de que esté todo el día haciendo postres en casa?Pues beneficiado no, el damnificado ha sido Fidel (Albiac), que el pobre mío ya no puede con un bizcocho más.

Les hemos visto vestidos de monja… ¿han tenido que hacer muchas cosas divertidas?A mí todo lo que sea diversión me gusta. Y todo lo que sea el cachondeo de un disfraz, de una prueba, de una canción, todo ese tipo de cosas, a mí me encantan. Creo que es el verdadero entretenimiento que le puedes ofertar a la gente y creo que la gente se va a morir de risa con el programa, independientemente de lo que podamos cocinar o no. Hay que darle la enhorabuena a la persona que ha hecho el casting, yo la amo porque no se puede hacer un casting mejor.

Unos se conocían, otros no… ¿cómo se ha enfrentado a los prejuicios de los demás sobre usted y a los suyos propios sobre los demás?Yo no tengo prejuicios sobre nadie a priori. A la mayoría de la gente la conocía, pero aún así no suelo cometer ese tipo de error de prejuzgar porque no me gusta hacer lo que a mí no me gusta que me hagan. Así que no ha habido nada de eso, ni de mí para con los demás, ni los demás para conmigo.

¿Le pasa en otros ámbitos, eso de que la prejuzguen?Sí, suele pasar.

¿Cómo se enfrenta a eso?Hay actuar con normalidad y al final, ya cuando la persona en concreto ve que respiras igual que ella y que comes y que bebes y que te ríes y que lloras, al final cae por su propio peso.

Le hemos visto en formatos de tele más duros o más intensos, ¿es un respiro hacer una cosa más amable?Lo duro que he hecho, lo he hecho porque era necesario para mí y estoy muy orgullosa de haberlo hecho. Esto es una cosa completamente diferente, es pasártelo bien y es reírte con tus compañeros. Es duro porque el formato en sí es duro. Hay mucha presión. Tienes que hacer un postre en una hora y media o dos horas y yo creo que a mí no se me ha pasado tan rápido el tiempo en mi vida. Vas como un pollo sin cabeza para poder hacer algo digno.

¿Cómo ha llevado las críticas del jurado?Yo bien. Cuando las críticas son constructivas y se hacen desde la empatía, desde el cariño y desde el respeto... Siempre he sido una persona que ha acatado las críticas muy bien y me han servido para mejorar. Lo malo de la crítica o de cuando se te juzga es cuando se hace de una forma errónea. Creo que eso es lo peor que hay.

Después de muchos años en las revistas y medios del corazón, ¿se acostumbra uno a ese juicio?Bueno… ¿sabes lo que pasa? Es que no conozco otra cosa. Te puedo decir que es el día a día, así que no lo puedo comparar con otra cosa. Esa es mi vida y es lo que me ha tocado.

Se dio usted un batacazo en el suelo, ¿ha habido muchos percances?Ha pasado de todo, por eso digo que es súper divertido, porque a mi particularmente y a mis compañeros también, nos ha pasado de todo.

¿Es competitiva?Si, me creo que no, pero sí lo soy. No soy competitiva para mí, cuando estoy compitiendo para mí, para algo personal. Pero en este caso estás compitiendo por un premio a un tercero y ahí puedo serlo más porque me siento como responsable y quiero hacerlo lo mejor posible. Pero al final, como es una competición sana, no está reñido con el compañerismo. No es una competición egoísta de que uno está luchando contra otro. Si no gano yo, otro ayudará a otra causa.

¿Cómo está viendo los cambios que hay en Mediaset o esa supuesta nueva línea?Mi madre decía para qué le vas a echar cuenta a medios días habiendo días enteros (risas).

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