Kiko Hernández habla de su papel de 'villano' durante 14 años en 'Sálvame': "Me gusta mucho más dar asco que pena"

Kiko Hernández en 'Sálvame'.
Kiko Hernández en 'Sálvame'.
MEDIASET
Kiko Hernández en 'Sálvame'.

Durante 14 años, Kiko Hernández ha sido un rostro habitual de las tardes de Telecinco como una de las estrellas de Sálvame, programa en el que formaba parte del llamado "eje del mal", junto a Kiko Matamoros y la fallecida Mila Ximénez, por su actitud de 'villano'. Y, ahora que el programa terminó, él sigue manteniendo su papel, aunque confiesa que le ha costado hacerlo en Netflix.

La televisión ha sido su vida durante más de dos décadas, algo que ahora compagina con el teatro. Pero la cancelación del formato del corazón no ha hecho que cambie su parecer, pues sigue vinculado gracias a ¡Sálvese quien pueda! y otros proyectos. Sin embargo, le siguen recordando por Sálvame y parando por la calle para pedirle que vuelva, aunque la mayoría le dicen que no le ven como en la tele, tal y como revela en el pódcast El purgatorio.

"Pero señora, en la tele estoy gritando todo el día. Soy una persona normal", asegura que responde. "En la tele haces tu papel, mueves el avispero. Me quedé con el papel de villano, me gustó, empecé repartiendo hostias y me quedé así. Me gusta mucho más dar asco que dar pena".

Además, rememora cómo fue el anuncio del final del programa del corazón, que se filtró a la prensa antes de que ellos mismos lo supieran. "Yo vivía prácticamente en Telecinco, y cuando se acaba una época tan dura de trabajo te cuesta muchísimo decir que sí a otra cosa", opina. "Estábamos en emisión y nos sacan en un sobre 'lo siguiente que tenéis es Netflix'. Fue complicado, fue difícil decir sí. Yo lo he dicho muchas veces: cuando acabe Sálvame, parón de tele".

Aun así, no hizo ese parón y terminó fichando, junto a siete compañeros, por Netflix. "Nos llevamos bien. Son muchos años, puedes tener roces, pero en el fondo hay cariño", detalla. No obstante, lo que sí cambió en ¡Sálvese quien pueda! fue su papel de villano, pues las circunstancias no acompañaban.

"Mi papel es el de hijo de puta, igual que el de Matamoros. Y veníamos de una cosa muy chunga, que es que te despidan de un programa de televisión y que te despidan como te despiden, entonces es muy difícil rearmarse", justifica Kiko Hernández.

"Es muy difícil irte a un programa nuevo y empezar a seguir siendo ese hijo de puta cuando están todos tus compañeros destrozados, y lo último que te sale es eso", explica. "Lo intentábamos Matamoros y yo, pero no te sale ese punto de maldad cuando ves que acaba de suceder una tragedia, que se han quedado 20 compañeros que se ven en televisión, más luego 100 o 200 personas que trabajan fuera, en la puñetera calle (...) Me faltó maldad. Si se hiciera ahora, como ya ha pasado el drama...".

Mostrar comentarios

Códigos Descuento