No me lo puedo creer o no termino de creérmelo porque es algo tan asquerosamente vergonzoso, que no puede ser cierto y si lo es, ¡qué demonios nos está pasando! ¿Cómo puede esta sociedad aguantar a semejantes cerebros, descerebrados? Entrena día tras día para qué cuando ganes un torneo de squash, llegue un asqueroso cerdo e ideólogo y te premie con cera depilatoria y con un vibrador.

Cuentan las crónicas, que aún no termino de creérmelas, que en el Campeonato de Asturias de Squash 2019 a las cuatro mujeres finalistas, Elisabet Sadó Garriga (campeona), Olaya Fernández Lence (subcampeona), Marina Arraiza Mier (tercera clasificada) y Cristina Barandica Fernández, además del trofeo Principado, les obsequiaron con un kit de depilación y un vibrador. ¿Un vibrador? Sí, como lo están leyendo… ¡qué asco me dan esos cerebros tan mínimos en cabezas tan desaprovechables que no harían ni tan siquiera un buen guiso de gochu.

Si es cierto lo que les cuento es muy grave pero lo es aún más cuando alguno de los organizadores que compró los regalos para las mujeres dijo después que no pensó que fuera descriminatorio y sexista. ¡Vaya elemento el pajarito!

Y, siendo muy grave lo anterior, lo es aún más vergonzosa la actitud de una de las socias del club, que dio un paso al costado y dijo que denunciaría los hechos que aún siguen sin ser denunciados. Tampoco se conoce aún si los ¿hombres? de la junta organizadora se esconderán bajo tierra durante los próximos 50 años.

Insisto, si es cierta esta cavernícola historia, sabiendo lo que millones de hembras han peleado por sus derechos, por la igualdad de sexos, para que las respeten a ellas y a sus hijas y para que unos prehistóricos cafres no las humillen de esta manera en el avanzado siglo XXI, lo que deberían haber hecho las señoras campeonas, sabiendo que a los varones sólo les dieron trofeos, es haberles depilado sobre el escenario a los organizadores. Y después, junto con alguna que otra raqueta y con el maravilloso vibrador, haberles indicado por dónde deberían encontrar el camino de la igualdad y la no discriminación por sexo o condición si es que los caballeros tienen lo que tienen que tener para disfrutarlo.