La radiografía de la pobreza está cambiando. Después de casi una década, ya no se puede decir que estemos en crisis. Es otra cosa. El modelo socioeconómico se ha transformado y la situación anterior a 2008 no volverá.

El paro sigue siendo el principal problema de España y en la Comunitat Valenciana, pero no es el único. Como alertó la semana pasada una organización tan poco sospechosa como Cáritas, la precariedad laboral y los bajos salarios están creando un nuevo grupo social, los "trabajadores pobres", a quienes tener un empleo no garantiza salir de la exclusión social.

El colchón familiar que suponen abuelos y vecinos se agota y la pobreza de estas personas se cronifica. Que el tacticismo político no demore la solución para esta auténtica emergencia social.