A Sánchez hay que reconocerle que en estos Presupuestos no esconde sus intenciones. Necesita el apoyo del PdeCat y de ERC para llegar hasta 2020 y ha optado por ponerlo negro sobre blanco en las cuentas.

Cuestión de pragmatismo. Promete 900 millones más para Cataluña. ¿Será suficiente?

El reto de Sánchez es lograr que PDeCat y ERC le voten en el Congreso sin que el precio que pague se le vuelva en contra a los barones socialistas en el resto de España. Mayo está muy cerca.