Estimados padres que criticáis y demonizáis Por trece razones:   

Para los neófitos, les pongo al día: Por trece razones es una serie de Netflix que cuenta la historia de una muchacha que sufre acoso en el instituto y que decide suicidarse. Antes, ha grabado una serie de cintas en las que explica las razones que la llevaron a quitarse la vida y que deben escuchar, uno por uno, algunos de sus compañeros.

El silencio no es capaz de tapar el del pozo por el que caen las víctimas del 'bullying'

Acaba de anunciarse la segunda temporada. Algunos padres e incluso algunos expertos han puesto el grito en el cielo por esta serie. En primer lugar, ¿no les parece que deberíamos dejar de poner tantos gritos allí arriba y escuchar más aquí abajo? A veces vemos algo que nos choca y dejamos de pensar: los pulgares, que son los dedos de quejarse, ya están en marcha. Twitter es tan fácil y tentador… y que una campaña de boicot triunfe es tan satisfactorio para el ego… Pero como todo lo que se hace sin profundizar, corre el riesgo de quedarse en la superficie, por más que parezca un perogrullo.

Por trece razones es incómoda, eso seguro. Lo es porque pone de manifiesto que incluso en un instituto respetable, entre alumnos no conflictivos, el bullying existe. Lo que hace la serie de Netflix (buena además en lo formal) es que nos torturemos pensando si a nuestro hijo le están haciendo acoso o si es él el que lo hace. Uf… y ¿cómo vas a hacer la vista gorda después de eso? Quienes dicen que Por trece razones hace un retrato romántico y atractivo del suicidio es porque no han visto el último capítulo. Quienes piensan que puede incitar a otros jóvenes a seguir el camino de la protagonista es porque no la han visto sentados junto a sus hijos, hablando del tema, explicándoselo, haciendo que se fijen en la desesperación y derrota de los padres de la fallecida, en el remordimiento de quienes la violentaron, en cómo es importante atender, escuchar y hablar con nuestros hijos, en cuáles son las señales de que alguien necesita ayuda. ¿Eso no lo han visto ustedes, que se quejan, en la serie? Quizá deberían verla otra vez. Quizá si no entienden ese valor didáctico es porque no son capaces de ver esas señales.

Nunca acallar un problema logró solucionarlo. El silencio no es capaz de tapar el pozo por el que caen las víctimas del bullying. ¿Han oído hablar de la 'ballena azul'? Es ese juego asesino con el que desgraciados empujan a autodestruirse a otros jóvenes. No existiría si todos lo hiciéramos bien. Sí, madres y padres: sé que no es fácil. Pero atender previene; escuchar protege; hablar cura.

Atentamente, un espectador

Isra Álvarez