Estoy atónito, y no sé si por la parte negativa que representa la parafernalia que Antoine Griezmann ha puesto en marcha para anunciar que finalmente se queda en el Atlético de Madrid, o por el hecho de haber tenido la sensación de haber vivido un momento histórico de la comunicación deportiva. Quien no haya visto #LaDecision, que no lo haga, porque probablemente ya conocerá el anuncio del futbolista rojiblanco, y por tanto la tensión generada en el documental se ha ido por el retrete.

El producto llevado a cabo por 'Kosmos Studios', con Gerard Piqué detrás del mismo, se sitúa en un escalón diferente a lo mostrado por LeBron James en "The Decision", cuando éste salió de Cleveland Cavaliers y estiró el anuncio para enfado de la hinchada de los Cavs y cierta desesperación de la de Miami Heat. Las cámaras esta vez se han fundido con el contexto, y de verdad hemos vivido desde dentro y durante dos meses las dudas, los argumentos, y el peso que ha tenido cada uno de ellos en la decisión del francés. Además, hay un matiz importante, y es la diferencia cultural que existe entre el deporte norteamericano -franquicias- y el fútbol europeo -mucho más arraigado a lo territorial y el sentimiento de pertenencia para sus aficionados-.

Es evidente que lo vivido despertará a partes iguales críticas y elogios, pero lo que es indiscutible es que entramos en una nueva era del periodismo deportivo: el futbolista -o el deportista, para casos venideros- cuenta cuando, cómo y donde quiere, lo que él quiere. No necesita el medio para producir -e incluso, aunque en este caso haya sido Movistar +-, tampoco para difundir, ya que los propios futbolistas tienen seguimiento de sobra para que la propia red haga el "trabajo sucio".

El último matiz y sin duda una parte realmente apasionante estriba en lo que esto puede provocar en los sucesos venideros desde el punto de vista deportivo. "Es una locura lo que me ha contado el Atlético de Madrid sobre su proyecto", ha desvelado Griezmann. ¿Qué peso, negativo o positivo, tendrá en las negociaciones del equipo colchonero? Y la gran pregunta, la que se hace sola: ¿cómo le habrá sentado esto a la afición del Atlético de Madrid? Los habrá enfadados, los habrá emocionados, pero lo que es seguro es que todos sabrán que su estrella rechazó al Barcelona, y además, sabrán los porqués de forma milimétrica. Hemos vivido historia.