No es malo que aumente el número de millonarios, casi un 11% creció en España el último año. Lo malo es que no descienda con mayor fortaleza el número de pobres.

Tampoco es negativo que aumente el número de viejos y que la esperanza de vida supere los 83 años de media. La pena es que descienda un 4,5% el número de nacimientos hasta convertir a los niños en un bien escaso. Hay que corregir lo indeseable antes de que se convierta en inevitable.

Información relacionada: