En el mundo de la música, al igual que en otros, no es oro todo lo que reluce. La fama, los fans, el dinero y la exposición en los medios hacen que algunos se vuelvan más tontos de lo normal hasta el punto de acabar perdiendo el norte.

Seguro que habéis oído hablar alguna vez sobre peleas, puñaladas traperas o envidias entre famosos. El mundo de la música está repleto de leyendas urbanas que, en algunos casos, son algo más que eso.

¿Se llevan bien todos los One Direction? Pues seguro que no. ¿Las Spice Girls? Preguntadle a Victoria por qué no fue a verlas en sus conciertos. ¿Qué fue lo que pasó entre los tres integrantes de Camela? He aquí la gran leyenda sobre una pelea musical en España aún sin resolver.

A nivel internacional han sido un montón las broncas públicas, y notorias, entre grandes y afamados artistas: recientemente hemos vivido desde ese malintencionado "no la conozco" de Mariah Carey refiriéndose a Jennifer Lopez, hasta el bochornoso momento de Kanye West cuando se subió al escenario para interrumpir a Taylor Swift mientras recogía un premio porque, según él, Beyoncé se lo merecía más.

Peleas que no dejan de ser publicidad gratuita para sus carreras y titulares en los medios de comunicación.

Elthon John dijo de Madonna que era una "stripper de feria", Bruno Mars criticó a Adele por ser "demasiado diva en el estudio" y Katy Perry y Taylor Swift han estado enfrentadas  años porque una contrató a los bailarines de la otra.

La diferencia con España es que nosotros (salvo Carlos Baute y Marta Sánchez) no sacamos partido de las trifulcas. Hace tres días Perry y Swift se han reconciliado en un videoclip que lleva 40 millones de visitas. ¿Lo harán algún día Los del Río y Alaska? ¿Marta y Marilia de Ella Baila Sola?