Desde hace tiempo vengo notando, y analizando, un fenómeno cuanto menos curioso: en nuestro país no hay celebrities. No existen las estrellas, los 'famosos de verdad', aquellos con los que te cruzas y podrían, incluso, dejarte sin habla. Personajes públicos, conocidos y reconocidos por su trabajo. Respetados y admirados. Odiados y queridos, pero siempre rodeados de un halo de celeridad.

Vale. No somos Hollywood y pasear por el Paseo de Gracia de Barcelona no es lo mismo que por la Quinta Avenida de Nueva York, pero tampoco somos peores. ¿Qué ocurre si alguien se encuentra a Penélope Cruz en América? ¿Y si pasa en España? Creo que en nuestro país el trato al famoso es diferente. Como si no les tuviésemos respeto, como si el selfi importase más que la experiencia, como si no supiésemos diferenciar entre hacernos una foto con Alejandro Sanz o con el último ganador de Gran Hermano.

¿Es por la generación de la telerrealidad?, ¿porque las que deberían ser nuestras estrellas se bajan al suelo de los mortales entrando por teléfono en geniales programas de cotilleo? ¿Porque no ganan suficiente con sus trabajos «reales» y acaban siendo asalariados del papel couché?

Me encantaría que España fuese un país de estrellas, que presumiésemos orgullosos de tener compatriotas como Javier Cámara, como Marta Sánchez, Jon Kortajarena, Javier Bardem, Ana Rosa Quintana, el Doctor Clotet, Charo Baeza, Pérez-Reverte, como Casillas, Penélope, Nadal o Javier Fernández. ¿No tenemos estrellas o no sabemos verlas? ¿Las tenemos tan cerca que no nos parecen tan grandes? ¿Será por nuestro carácter campechano o por lo maltratado que está el mundo de la cultura en nuestro país?

España es un país de estrellas pero no sabemos reconocerlas.