Si comparamos los resultados electorales de las elecciones del 21-D con el informe municipal sobre la Renta Familiar en Barcelona observamos como la capacidad económica de las familias es directamente proporcional al incremento de voto experimentados por Ciudadanos. Siete distritos de Barcelona se tiñeron de naranja el 21-D, zonas que coinciden con los barrios más ricos y los más pobres de la ciudad.

Ada Colau deberá fijar bien sus objetivos si quiere mantener BarcelonaAsí, haciendo traslación de voto por zonas vemos como Cs fue la fuerza más votada en los distritos con la renta familiar más baja de la ciudad y se impuso en barrios obreros de las fronteras del Besòs y del Llobregat. Ciudadanos se impuso por ejemplo en Nou Barris, uno de los distritos donde Ada Colau recibió más apoyos en 2015 y en cambio en 2017 los 'comunes' no llegaron al 11% de los votos.

Las zonas deprimidas han pasado del voto según la ideología social al voto según la ideología identitaria. El partido que lidera Inés Arrimadas se impuso también en la zona alta de Barcelona: en Pedralbes, Sant Gervasi o Sarrià. Cs sigue pues muy de cerca a Colau y no esconde su aspiración a gobernar.

Al crecimiento de Ciudadanos hemos de añadir que, según el último Baròmetro municipal, ERC y su líder Alfred Bosch son los mejor posicionados para quitarle la alcaldía a Ada Colau.

A falta de 14 meses para las municipales, Ada Colau deberá fijar bien sus objetivos si quiere mantener la alcadía de Barcelona.