Fumata

Archivo - El vicepresidente en funciones de la Generalitat, Pere Aragonès, con la presidenta del Parlament, Laura Borràs, en una imagen de archivo.
El vicepresidente en funciones de la Generalitat, Pere Aragonès, con la presidenta del Parlament, Laura Borràs, en una imagen de archivo.
David Zorrakino - Europa Press - Archivo

“Esta legislatura ya no tiene más recorrido político. Ha llegado a su fin”. Son palabras textuales del que fue el presidente vicario de la Generalitat, posiblemente el peor presidente de la historia de la máxima institución de Catalunya, Quim Torra. ¿Cuándo las pronunció? ¡El 29 de enero de 2020!

¿Por qué, entonces, no se convocaron hasta el 14 de febrero de 2021? Porque, principalmente, el nuevo artefacto de Puigdemont, Junts, no estaba todavía preparado para afrontar una contienda electoral. Es decir, primero el partido y después el país.

Es posible que alguien manifieste que no se pudieron convocar por la pandemia. No es cierto. Las elecciones se podrían haber convocado perfectamente en verano o ¿es que aquí no se pasó de una fase de confinamiento a otra en horas? Repito, no se convocaron antes por los intereses electorales de Junts, que eran dobles: acabar de construirse y que la pandemia debilitara a ERC.

La jugada, casi, les sale redonda, con la inestimable ayuda del PSOE, que si hubiera sido tan “generoso” con los republicanos como lo ha sido con el PNV, ERC hubiera barrido en Catalunya, y por esto no lo fueron. Bien, eso ya forma parte del pasado. Hace más de dos meses que se celebraron las elecciones y aquí todavía no hay presidente de la Generalitat. ¿Qué pasa? Que Waterloo quiere más vicarios y ERC no está por la labor. Solución: que ERC gobierne en minoría y que pelee cada ley, cada decreto. Esta tarde se han reunido en la prisión de Lledoners. Veremos qué fumata hay: "bianca” o “nera”.

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