Dime dónde vives y te diré qué G tienes

Empresas tecnológicas se preparan para instalar el 5G.
Empresas tecnológicas se preparan para instalar el 5G.
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Todos estamos conectados. Por un lado, más de lo que creemos. Pero por el otro, esa digitalización e interconexión no está tan generalizada como parece.

Me explico. No hace tanto, se quedaba con alguien en un sitio a una hora sin tener que estar mirando el móvil antes de su llegada y sin tener que mandar un whatsapp si llega un poco tarde.

No hace tanto, sólo se podía ver un partido si lo retrasmitía un canal de televisión tradicional. No hace tanto, podías montante en un ascensor sin agobiarse si no llevas el móvil en el bolsillo –no vaya a pararse-.

No hace tanto, encontrábamos una calle sin tener que usar el mapa del teléfono o el GPS. No hace tanto se veían en las calles cabinas telefónicas y mirabas la programación de los cines en revistas o periódicos o las parrillas de televisión para ver a qué hora podías ver el programa deseado.

Todo eso es de “antes de ayer”, y de ayer mismo era cuando se pagaban por los mensajes desde el móvil. “Es verdad se me había olvidado”.

Esta claro que estamos en una revolución 4.0 y que las telecomunicaciones nos han facilitado la vida, pero también estamos más controlados, seguidos, espiados y analizados por grandes empresas y gobiernos. Y esta revolución se ha acelerado los últimos años mientras niños y adolescentes no saben vivir sin estar “digiconectados” por nuestra dejación de funciones.

Puede parecer que estamos cerca de un mundo tipo Minority Report o Matrix, pero, como en otras facetas de la vida, nuestra percepción, no es la realidad general, ni la que afecta al resto de los mortales.

Los que hicimos la mili, y compartimos muchos momentos durante meses con personas de distintas regiones, niveles culturales y formas de vida, recibimos un bofetón de realidad al ver los distintos “mundos” y realidades que conviven en un solo país.

Se habla de emprendimiento, de trabajo desde casa, de la España Vacía y la despoblación. Del 5-G, del 4-G o del 3-G sin entender que hay cientos de municipios que esa letra sólo la usan si se habla de hombres-G.

¿Cómo vamos a impulsar todos esos proyectos si más de la mitad de España tiene problemas de conexión?, mientras las operadores argumentan que el 90% de la población está en el 30% del territorio. Pues nada. A que el 70% restante se quede vacío.

Se habla del 5-G, 4-G, pero en cientos de municipios esa letra solo se pronuncia para hablar de Hombres-G

Hay que analizar si la solución es la fibra óptica (con un nodo a menos de 20 kilómetros de cualquier pueblo como dice Conecta Europa), si hay que hacer cumplir la orden ministerial de una velocidad mínima de 30 mbps en los pueblos pequeños, el Plan 300x100 que quiere llevar banda ancha ultrarrápida de 300 mbps al 95% de los habitantes de cada provincia española o tecnologías inalámbricas como WiMax (ondas electromagnéticas).

No se cual es la solución, pero ni podemos creernos que las telecomunicaciones son en toda España como la existente en sus grandes ciudades, ni podemos esgrimir la reactivación económica como imán de población en zonas donde tienen que usar internet radio con un router con una SIM para lograr algo. Cuando es posible....

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