Aviones de la OTAN
Un Eurofighter italiano se dispone a despegar en la base de la OTAN en Gioia del Colle, al sur de Italia. Giampiero Sposito / Reuters

Los países de la OTAN acordaron este martes que la organización utilice sus medios navales para aplicar el embargo de armas sobre Libia, aprobado por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, según han informado fuentes diplomáticas.

La decisión ha sido tomada en Bruselas por los embajadores de los 28 Estados miembros en un encuentro del Consejo Atlántico, el órgano ejecutivo de la OTAN, que discute desde hace días el papel de la Alianza en la operación internacional en Libia.

Barcos para bloquear la llegada de armas

El embargo de armas es una de las acciones internacionales aprobadas por la ONU en respuesta a la represión violenta de las revueltas ejercida por el régimen de Muamar el Gadafi.

A partir de ahora, barcos de la OTAN se ocuparán de garantizar que no llega a Libia armamento por vía marítima.

La Alianza Atlántica ya tiene desde hace días medios navales desplegados en la zona central del Mediterráneo.

Zona de exclusión

En cuanto a la posible participación de la alianza atlántica en las operaciones para imponer la zona de exclusión aérea sobre Libia, aún no hay acuerdo.

"La OTAN ha completado sus planes para ayudar a aplicar la zona de exclusión, para hacer nuestra contribución, si es necesario, de forma claramente definida, al amplio esfuerzo internacional para proteger al pueblo de Libia de la violencia del régimen de (Muamar el) Gadafi", señaló el secretario general de la Alianza Atlántica, Anders Fogh Rasmussen, en un comunicado.

Con su decisión, la OTAN da por cerrada la fase de planificación, cuya aprobación pospuso el pasado fin de semana por las reticencias de algunos países miembros.

Este acuerdo, sin embargo, no quiere decir que la Alianza vaya efectivamente a desplegar sus aviones o asumir el liderazgo de las operaciones.

Debate "muy complejo"

"Ahora hay una discusión en curso sobre la aplicación de la zona de exclusión", explicó una fuente aliada, que aseguró que ese debate "muy complejo" puede prolongarse durante días.

Por lo pronto, los embajadores de los 28 países volverán a reunirse en Bruselas este miércoles para tratar el asunto.

En la OTAN se barajan, a día de hoy, multitud de opciones, que van desde asumir el mando operativo de las acciones aéreas de la comunidad internacional hasta llevar a cabo una operación paralela a la liderada por la coalición que ha iniciado los ataques o incluso quedarse al margen.

Francia -el primer país en bombardear objetivos del régimen de Muamar al Gadafi- se resiste a ceder el mando de las operaciones a la Alianza, para la que ve un papel secundario.

Mientras, Reino Unido e Italia han urgido a efectuar el traspaso de poderes, que también apoyaría Estados Unidos.

Las discusiones en la OTAN se dificultan, además, por la postura de dos de sus miembros -Turquía y Alemania-, que ven con reticencias los ataques internacionales contra Gadafi y se niegan a participar.