La estrategia de Gadafi: escudos humanos y distribución de armas entre civiles libios

Simpatizantes del líder libio Muamar al Gadafi sostienen carteles con su fotografía durante una manifestación en apoyo del régimen, en Trípoli (Libia).
Simpatizantes del líder libio Muamar al Gadafi sostienen carteles con su fotografía durante una manifestación en apoyo del régimen, en Trípoli (Libia).
EFE / Mohamed Messara

El Ministerio de Defensa libio anunció este domingo que prepara un operativo para armar a "más de un millón de hombres y mujeres" que estará listo en las próximas horas, según la agencia de noticias oficial Jana. Este sábado, miles de civiles libios se reunieron en torno al Bab al Aziziyah, el palacio que sirve como residencia oficial del líder libio, Muamar el  Gadafi, para intentar servir como escudos humanos ante cualquier intento de bombardeo por parte de las fuerzas aliadas.

Esta decisión se ha tomado tras el mensaje de Gadafi en el cual dijo durante la mañana que los arsenales se abrirían para armar a la población con el objeto de "defender Libia y proteger su petróleo".

El ministerio de Defensa libio ha señalado que las armas serán distribuidas por los diferentes órganos políticos y sociales a lo largo y ancho del país.

Todos aquellos que sean armados se movilizarán en "unidades populares", "guardias populares" y "guardias revolucionarias", agregaron las fuentes.

En un mensaje radiado, el segundo desde el inicio de los ataques occidentales, Gadafi ha anunciado que los libios tendrán todo tipo de armamento para hacer frente a la "agresión de los cruzados".

Prometió a las fuezas occidentales "una guerra victoriosa de larga duración".

"Estamos a punto de armar a todos los libios, se dotarán de metralletas, de piezas de artillería. Nos preparamos para una larga guerra y vosotros no teneís los medios para una guerra de esta naturaleza", enfatizó Gadafi.

"Dios está con nosotros, el diablo con vosotros. Todos los libios están preparados para el martirio. Venceremos, vais a morir puesto que esto no es más que un asunto interno, una guerra entre el pueblo libio y el nuevo nazismo", concluyó Gadafi.

Escudos humanos ante el palacio

Los concentrados lanzaron fuegos artificiales y dispararon al aire desafiantes portando retratos de Gadafi y corearon consignas a favor del régimen.

"Mi madre y mi padre me han dicho que atacarían el palacio, así que he venido aquí para proteger a nuestro líder", ha declarado un niño de diez años, Mahmud. El régimen ha organizado una visita para los periodistas extranjeros al Bab al Aziziyah, un complejo normalmente vetado, para dar fe del apoyo al régimen.

"Abriremos los desiertos de Libia y dejaremos que los africanos inunden Europa para inmolarse como suicidas (...). Estamos dispuestos a atacar las embajadas en el extranjero", dijo otro de los manifestantes, Mustafa Abdelgadir, un joven de 27 años.

El complejo en el que vive Gadafi incluye instalaciones militares y ya fue bombardeado en 1986 por la aviación estadounidense, entonces bajo mando del presidente Ronald Reagan como represalia por un atentado contra un club nocturno de Berlín frecuentado por militares estadounidenses.

La presencia de la población no ocultaba el fuerte despliegue militar, incluso con armas antiaéreas, en torno al emblemático monumento levantado para conmemorar el bombardeo de 1986 y que consiste en un gran puño dorado alzado impactando cogiendo un caza. Varios de los edificios dañados en el ataque han sido conservados así para recordarlo.

A la concentración ha acudido por sorpresa una de las hijas de Gadafi, Aisha Gadafi, recibida con vítores por la población mientras saludaba desde un vehículo. "Estamos aquí. Estamos dispuestos a morir por nuestro líder", ha declarado Om Abdel Qadir, profesora de árabe. Además, ha asegurado que sus seis hijos se han presentado voluntarios para combatir por Gadafi.

"Hay 5000 tribeños preparándose para venir a luchar con nuestro líder. Mejor que no intenten atacar nuestro país", dijo Mahmud el Mansuri, un agricultor.

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