Los firmantes del llamado Acuerdo de Gernika, que tiene como objetivo lograr la paz y la normalización política en Euskadi y que ya cuenta con la adhesión de 300 agentes entre los que se encuentran Aralar, EA, la izquierda abertzale y Alternatiba, han criticado al Estado español que trata de "ignorar el nuevo escenario vasco" y continúa con su política "represiva que sólo trata de poner palos en las ruedas de una situación sin vuelta atrás".

Un total de 23 agentes políticos, sociales y sindicales, entre los que se encuentran Zutik, EHNE, Kontseilua y Esait, han firmado en San Sebastián este Acuerdo que, además, cuenta con el apoyo de la Alianza Libre Europea ALE y la Nueva Alianza Flamenca.

En el acto, celebrado en el frontón Atano III de la capital guipuzcoana, han participado representantes de estas últimas organizaciones en sumarse al Acuerdo, Askapena, Ahaztuak, Euskal Komunistak PCPE, Ekologistak Martxan, Lau Haizetara, Eusko Sozial, IPES, Komite Internazionalistak, Memoriaren Bidean, Emakume Internazionalistak, Ezker Gogoa, Andere Bidatz, Bizigay, Kumagorri, Anai Artea, Orreaga Elkartea, Sasioa, Arabako Emakumeen Asamblada y Anintzak, además de las tres cuatro anteriormente citadas.

También representantes de Aralar, como su coordinador general, Patxi Zabaleta, su vicecoordinador, Jon Abril, su juntera en Gipuzkoa, Rebeka Ubera, el portavoz de Alternatiba, Oskar Matute, Rufi Etxeberria, Tasio Erkizia y Jone Goirizelaia de la izquierda abertzale, Peio Urizar de EA, Ainhoa Etxaide, secretaria general de LAB, y Iñaki Lazarobaster, presidente de EHNE, entre otros.

Además, han intervenido para mostrar su apoyo al Acuerdo de Gernika la vicepresidenta de la Nueva Alianza de Flandes, Frieda Brepoels, y el presidente de la ALE, Eric Defoort.

En la cita, una vez que los representantes de las 23 organizaciones han rubricado el texto, así como un nuevo apartado a favor del Euskara que se incorpora al mismo y en el que se aboga por dotar a la lengua vasca, "una de nuestras señas de identidad", de un "estatus jurídico" con vistas a la normalización lingüística, según ha afirmado el secretario de Kontseilua, Paul Bilbao, Lazarobaster, Begoña Zabala de Emakume Internazionalista y Jean Fagoaga, de Anai Artea, han hecho público, en euskara, castellano y francés, respectivamente, un comunicado.

En el mismo los firmantes del Acuerdo de Gernika trasladan su compromiso en trabajar por "una solución dialogada al conflicto" que permita crear una situación que responda a las "ansias de la sociedad vasca por llegar a la paz definitiva", en la que todos los derechos de todas las personas se vean "respetados" y en la que todas las opciones políticas puedan presentarse ante la ciudadanía en "igualdad de condiciones".

Además, se afirma que el Acuerdo de Gernika constituye una "hoja de ruta hacia la paz y la democracia basada en una estructura ideológicamente blindada de principios y objetivos democráticos", porque ese es "el único camino" que llevará a la "ausencia de violencia y a la democracia".

De este modo, tras constatar que el panorama político vasco ha dado "un giro importante", en el que el alto al fuego decretado por ETA supone "un paso positivo y de indudable valor en el proceso que lleva a Euskal Herria hacia un escenario de paz y de normalización política", se critica al Estado español por "tratar de ignorar este nuevo escenario vasco" y seguir "aplicando una política represiva que sólo trata de poner palos en las ruedas en una situación sin vuelta atrás".

En este contexto, los firmantes del Acuerdo denuncian las "detenciones políticas, la euro orden, y la constatación, incluso mediante sentencias judiciales firmes de que la tortura continúa siendo una realidad en el Estado", que, no obstante, "no consiguen detener el proceso".

Tras censurar esta "nula voluntad de colaborar a que la política se abra paso en una situación de ausencia de violencia" por parte del Estado, se comprometen a "trabajar para que el documento de Gernika se lleve a la práctica" porque es la sociedad "la que da legitimidad a la nueva situación" que, a su juicio, se vive.

Por ello renuncian a la "búsqueda de rédito político en el camino hata conseguir la paz y la normalización", exigiendo que se "respeten todos los derechos" de los presos de ETA "cesando" la actual política penitenciaria", y reiteran su apuesta por "trabajar superando las diferencias y haciendo valer lo que nos une" para que las premisas recogidas en el Acuerdo de Gernika sean una "realidad".

"Los agentes políticos, sociales y sindicales firmantes, la sociedad y las instituciones tenemos el deber de responder al momento histórico que vivimos con responsabilidad y altura de miras", concluyen.

Apoyo de europa

Por su parte, Brepoels y Defoort han trasladado su "apoyo sin ambages" y "colaboración" a los firmantes del Acuerdo de Gernika. El presidente de la ALE ha destacado que "Madrid debe dar una respuesta política, ética y democrática" al actual contexto político, en especial tras la creación de Sortu, porque quienes "rechacen esta oportunidad para la paz y la democracia se situarán fuera de la civilización".

Además, ha recordado que el proceso de paz "correrá a cargo exclusivamente de agentes políticos, sindicales y sociales" y la "renuncia de la violencia constituye una manifestación de la grandeza moral y democrática y de la sabiduría estratégica de los agentes estratégicos del nacionalismo vasco".

Finalmente, ha indicado a los firmantes del Acuerdo que se les "aplaude" en lugares como Cataluña, Flandes o Escocia y "tienen la obligación de seguir en esta dirección".

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