CCOO ha expresado su preocupación por la acusada caída de la afiliación a la Seguridad Social en el año 2010, del 2,28% en relación a 2009, el segundo mayor descenso del país, solo superado por Galicia, lo que supone "el peor dato de afiliación desde el mes de enero de 2005", según ha manifestado el secretario de Ocupación y Comunicación del sindicato, Xisco Mellado.

En declaraciones a Europa Press, Mellado ha realizado una valoración "muy negativa" del dato de afiliación publicado este martes por el Ministerio de Trabajo, que evoca que Baleares cerró el ejercicio con un 2,78% menos de cotizantes que en el mes anterior.

"Desde el inicio de la crisis no había habido tanta poca gente trabajando", ha advertido, indicando que la baja afiliación a la Seguridad Social indica que no hay síntomas de recuperación económica.

Por lo que se refiere a las cifras de desempleo, publicadas hoy, que apuntan a una caía del paro al cierre del año de un 0,83% con respecto a noviembre (2010 cerró con un aumento porcentual del paro del 0,21%), el secretario de CCOO ha admitido que si bien es cierto que el año pasado "se destruyó empleo con menor intensidad que en 2009", cuando la crisis se cebó de lleno con la ocupación, "no hay ningún indicador que permita vislumbrar una recuperación del empleo".

"Somos el tuerto en el reino de los ciegos", ironiza Mellado en alusión al hecho de que las islas son la segunda comunidad donde menos subió el paro en 2009 (solo por detrás de Cataluña). Y agrega que la situación del paro es "acuciante" en todo el Estado y posiblemente la situación "pasará en 2011 de la preocupación a la alarma".

Tras señalar que en febrero los parados que se habían quedado sin prestación dejarán de percibir la ayuda de 426 euros, ha criticado que el Gobierno está centrado en medidas dirigidas a "aliviar el déficit", en lugar de ir encaminadas a reactivar la economía. Lo que es necesario, a su juicio, son "más inversiones públicas", nuevas revisiones fiscales y racionalizar la administración.

"Estamos en manos de los mercados, de un sistema financiero que puede decidir cuál es nuestro nivel de confianza y, a la vez, especular con él. En Alemania el ahorro se icentivó durante años, tanto el público como privado, mientras en España vivimos años de boom inmobiliario, saturación del mercado y crisis financiera, lo que sitúa al país en un punto complicado para salir de la crisis", resume Mellado.