Te preocupa la escasez de agua en nuestros ríos y pantanos? ¿Y las lluvias torrenciales en otras partes del mundo?

Hace muchos años una terrible sequía asoló la tierra. La falta de lluvia hizo que la hierba desapareciera, que los ríos se secaran, que los campos dejaran de producir... Algunos jóvenes de una tribu, al ver que animales y personas morían, fueron a ver al hacedor de lluvia. El hechicero llevaba una extraña máscara que nunca se quitaba delante de nadie. Y con voz grave les dijo a los muchachos: «Tenéis que construir chozas, adornar cañas con plumas de cacatúas y deslizarlas en el estanque y hacer hogueras encima de los hormigueros».

Los jóvenes así lo hicieron. Después, el hechicero se dirigió al cielo con unos cánticos incomprensibles. Y entonces una terrible tormenta se desató. Rayos y truenos atemorizaron durante varios días a toda la tribu y… acabó la sequía.

Pero el hacedor de lluvia no estaba satisfecho con su hazaña y fue a visitar a otro hechicero. Entre los dos hicieron que una gran llanura seca se transformara en un hermoso lago. Y les dijeron a los jóvenes que se pusieran a pescar. Pero éstos comenzaron a reír porque decían que en el agua de lluvia no había peces. Los hechiceros insistieron y los jóvenes pescaron tantos lucios, carpas y truchas que la tribu tuvo comida para mucho tiempo.

Debemos ser positivos y pensar que nada es para siempre. ¡Ya vendrán tiempos mejores!

Próximo viernes: 11/Don Giovanni de la Fortuna