Los portavoces de IU-ICV, UPyD, BNG, UPN y Nafarroa Bai han coincidido en rechazar en el Congreso la declaración del estado de alarma decidida por el Gobierno a raíz del 'plante' de los controladores aéreos al considerar que fue una "desmesura" y una sobreactuación". A ellos se unió parcialmente Esquerra Republicana, que apoya aquella decisión pero que pide que ya se levante el estado de alarma sin agotar los 15 días de vigencia.

En respuesta a la intervención del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, todas estas formaciones no han dudado en deplorar el comportamiento de los controladores aéreos al abandonar su puesto de trabajo, lo que consideran "inaceptable", y lo que critican es la reacción del Ejecutivo, al que reprochan no haber evitado que este conflicto sindical pudiera acabar así.

El diputado de Izquierda Unida Gaspar Llamazares insistió en que la actitud "inaceptable" de los controladores no es motivo para aplicar el principio de Maquiavelo de que el fin justifica los medios.

A su juicio, los argumentos jurídicos para declarar el estado de alarma "dejan mucho que desear" porque no había "cobertura legal ni para militarizar las torres de control". "Es una medida excesiva y equivocada —sentenció—. En nuestra opinión, se les ha ido la mano".

Según Llamazares, con el estilo de "ordeno y mando" del Gobierno "el conflicto está servido", por lo que pidió cambiar de estrategia. "Su modelo ha generado más conflicto —aseveró—. A pesar de sus varios decretos, han reconocido que los controladores mantienen sus privilegios".

UPYD:

El gobierno debería marcharse a su casa.

Para Rosa Díez, portavoz nacional de Unión, Progreso y Democracia (UPyD), la actuación del Gobierno se resume en "tres palabras: incompetencia, improvisación y desmesura". "Incompetencia acreditada porque el ministro anunció hace un año que iba a meter en cintura a un colectivo y ya han demostrado su incapacidad para modificar las condiciones laborales", apostilló.

Pero además, criticó la "irresponsabilidad" de la respuesta ante el 'plante' de los controladores, que considera "desmesurada". "Ustedes sabían lo que iba a suceder y no les tembló el pulso, pero no ante los controladores, sino ante los ciudadanos, que se vieron atrapados entre la salvajada de los controladores y la frivolidad del Gobierno.

En ese contexto, reclamó al Gobierno que derogue la declaración del estado de alarma y terminó aconsejando una reflexión al presidente sobre su continuidad en el cargo: "Si para resolver un conflicto sindical tiene que declarar el estado de alarma, lo que tiene que hacer el Gobierno es pensar si debería marcharse a su casa", concluyó.

"matar moscas a cañonazos"

Por su parte, el portavoz del BNG en el Congreso, Francisco Jorquera, hizo hincapié en las dudas de distintos juristas sobre la constitucionalidad de la declaración del estado de alarma, que a su juicio supone "matar moscas a cañonazos". "Injustificable actuación de los controladores pero discrepamos con el modo de actuación del Gobierno", resumió.

Carlos Salvador, de Unión del Pueblo Navarro (UPN) sostiene que la gestión del Gobierno en el "complejo y envenenado" conflicto de los controladores es "más que deficiente" y cree que la oposición no puede apoyar medidas que dejan de respetar la ley, como a su juicio ocurre con la militarización generalizada o la excepcional utilización del estado de alarma "sin precedentes".

"Este Gobierno está abonado a los sobresaltos y deja que los problemas alcancen una situación de dramatismo o caos que luego requieren soluciones a vida o muerte en las que, o se apoya al Gobierno o se convierte uno en un antipatriota", resumió.

También la diputada de Nafarroa Bai, Uxue Barkos, incidió en que no cabe culpar sólo a los controladores porque los distintos gobiernos han ido propiciando que este colectivo pueda cerrar el espacio aéreo. "Es la crónica de un caos anunciado y nadie duda que puede volver a ocurrir".

Eso sí, considera que a declaración del estadio de alarma no puede ser la respuesta. "Esto no es razonable ni proporcionado —enfatizó—. Y no es la medida contundente necesaria, es la peor receta para crisis".

ERC:

"estuvo bien,

Pero basta"

Por su parte, el secretario general de Esquerra Republicana, Joan Ridao, expresó su "apoyo sincero" a la declaración del estado de alarma adoptada por el Gobierno al considerarla justificada ante la "intolerable actuación" de los controladores, que han utilizado a los ciudadanos como rehenes, que han causado un quebrando al turismo y han dañado la imagen del país.

Ahora bien, Ridao cree que hoy no parece razonable mantener el estado de alarma, ni la militarización y mucho menos la prórroga que pudiera plantearse el Gobierno. En ese sentido, y ante el anuncio de Zapatero de estudiar la posibilidad de pedir una prórroga, el portavoz de ERC ha avisado de que extender esta medida excepcional se podría volver en contra del Gobierno.

En cualquier caso, el dirigente independentista achacó el origen del problema al modelo centralizado de gestión aeroportuaria insostenible que ha convertido AENA en un "monstruo" con un grave problema de déficit. "El problema de los controladores es un conflicto laboral de aúpa, pero la madre de todos los problemas es el modelo —aseveró—. Esta vuelta de tuerca es la punta del iceberg del auténtico problema, que es la gestión centralizada".

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