El consejero de Economía y Hacienda del Gobierno vasco, Carlos Aguirre, ha manifestado la convicción de que la economía vasca podría llegar a crecer en 2011 hasta el 1,5 por ciento, dos décimas por encima de la estatal, gracias al cambio de signo que experimentará la demanda interna, tanto en consumo como en inversión. Aguirre ha defendido ante el Parlamento un proyecto de Presupuestos "austero" y "con "restricciones" para "contribuir a la salida de la crisis".

Durante su exposición en la apertura del pleno que debate las enmiendas a la totalidad al Presupuesto de la Comunidad Autónoma Vasca para 2011, el responsable vasco de Economía ha destacado que las Cuentas se han elaborado "en un difícil escenario económico y fiscal", con una "paulatina, pero aún lenta salida de la profunda recesión" vivida por la economía mundial y, especialmente, la europea y la española.

Según Aguirre, esta negativa coyuntura está basada en "unos fundamentos tan profundos" que "siguen aún marcando hoy el devenir de los acontecimientos económicos de los países más desarrollados, en especial, los de la zona euro".

En este contexto, ha situado los presupuestos del gabinete López, "diseñados dentro de las restricciones propias del momento actual para contribuir a la salida de la crisis". Sin embargo, ha precisado que se han confeccionado "en términos de sostenibilidad".

Ha recordado que las Cuentas que defiende persiguen la estabilidad presupuestaria y la consolidación fiscal, la contención del gasto y una mayor eficiencia en la gestión. Según ha explicado, la consolidación fiscal "no es una opción de carácter público sino el único requisito para garantizar un escenario presupuestario estable".

También pretenden, según sus palabras, "la mejora de la competitividad" basada en "la mejora de la productividad" y lograr "la garantía de los servicios y prestaciones sociales", este último aspecto "esencial" para el Ejecutivo.

Aguirre no ha ocultado que se trata de "unos presupuestos austeros, dirigidos a relanzar la actividad económica y el empleo", con el "acento" puesto en la innovación y la formación "como resortes para seguir haciendo de Euskadi una sociedad solidaria, sostenible y competitiva".

A su juicio, los objetivos de "consolidación fiscal" son "compatibles con el crecimiento y el mantenimiento de los servicios públicos fundamentales". "La consolidación fiscal tiene por objetivo la mejora de las expectativas y la confianza en los agentes privados, lo que permitirá una financiación más barata que aumenta el consumo/inversión compensando la caída de gasto público y obteniendo efectos expansivos a medio y largo plazo", ha dicho.

El responsable de Economía del Gobierno vasco ha precisado que las Cuentas de 2011 ponen en marcha "políticas estructurales de reforma", con cambios del sistema productivo "hacia un nuevo modelo de crecimiento más basado en el conocimiento, la sostenibilidad medioambiental y la inclusión social". TRANSFERENCIAS

Aguirre ha explicado que el proyecto tiene en cuenta la transferencia de las Políticas Activas de Empleo y del Instituto Social de la Marina (ISM), lo que hace que su cuantía suba respecto a 2010 que, en caso contrario, descendería.

También ha advertido de que el "recorte" en las partidas de gasto no supondrá una disminución de los servicios públicos porque, en buena parte, se basa en las "medidas de contención de coste de personal" y en la "racionalización del gasto corriente".

Por otra parte ha asegurado que la mayor recaudación a lo largo de 2010, con las consecuentes "mayores aportaciones" de las Diputaciones forales han posibilitado activar un paquete de medidas extraordinarias de 249 millones de euros que "permiten un adelanto de inversiones productivas". ESCENARIO

El consejero ha manifestado su convicción de que la situación y perspectivas económicas "han mejorado sustancialmente" en el último año, en el ámbito mundial. En el contexto de "aceleración del ritmo de crecimiento", Euskadi registró un aumento del 0,6 por ciento en el tercer trimestre, una décima más que en el precedente, "con lo que se consolida esta etapa de recuperación", aunque "a un ritmo lento".

"Este resultado supera en algunas décimas la tasa de la economía española pero se sitúa aún lejos de los valores de la media europea", ha lamentado.

Las previsiones de los organismos internacionales para el "futuro inmediato" son, según Aguirre, que tras una primera parte del año "bastante dinámica", en 2011 el crecimiento se modere, aunque no así en la economía española, cuya tasa de crecimiento se prevé superior el próximo año, sobre un 1,3 por ciento según datos del Ministerio de Economía.

El PIB vasca, según las estimaciones del Ejecutivo autónomo, cerrará 2010 con un crecimiento anual del 0,3 por ciento mientras en 2011 el incremento podría alcanzar el 1,5 por ciento, debido al cambio en el comportamiento de la demanda interna que cambiará de signo y tendrá una aportación positiva sobre la economía.

En 2010, el crecimiento de la economía del País Vasco se debió al incremento de las exportaciones mientras que en 2011, aunque se espera que la tendencia se mantenga, se acompañará de "una recuperación tanto del consumo de la inversión" internos. A su juicio, "lo más importante" es que este ritmo de recuperación permitirá crear empleo el próximo año "aunque a un ritmo modesto", lo que reducirá la tasa de paro, que bajará del 9 por ciento.

Aguirre ha recordado que Euskadi se ha visto obligada a hacer "recortes" aunque, también ha llamado la atención sobre el hecho que el déficit máximo sea del 1,2 por ciento en 2011, lo que le ha devuelto a unas cifras "mucho más manejables" que en 2009 (3,9%) y 2010 (2,4%), que permitirá cumplir con los acuerdos de equilibrio y estabilidad presupuestaria pactados con Gobierno central y Administraciones europeas.

En su opinión, este equilibrio permite volver a unos prepuestos con ahorro positivo, que, unido a la corrección del déficit, ha permitido que el endeudamiento neto "se rebaje sustancialmente" y se establezca en los 1.018 millones (-47%, sobre 2010).

En lo referente a los ingresos, ha recordado que la recaudación en 2010 (11.800 millones) quedaría "aún sensiblemente por debajo de la recaudación de 2006, de 12.552 millones. "Pero recuperamos más de un punto en términos de recaudación, pasando del 16,7 por ciento sobre el PIB en 2009 al 18 por ciento en 2010", ha señalado.

La recaudación total para 2011 se sitúa en 12.500 millones de euros, con un alza del 5,9 por ciento sobre la previsión de cierre de 2010, lo que supone unos ingresos por aportaciones de las Diputaciones de unos 8.673 millones, de los que 472 millones se encuentran vinculados al traspaso de las Políticas Activas y del ISM. De cumplirse las previsiones, se afianzaría la "senda de recuperación" de la recaudación iniciada en 2010, tras la fuerte caída de 2009. La presión fiscal alcanzaría una tasa del 18,4 por ciento sobre el PIB.

Las Cuentas presentadas por Aguirre y que se elevan a 10.549,5 millones de euros, un 2,3 por ciento más que en 2010, cuentan con un significativo incremento de las partidas destinadas a I+D del 19,6 por ciento.

El presupuesto consolidado se eleva a 11.292 millones de euros, en términos homogéneos, con una reducción del 2,5 por ciento de los gastos corrientes. Los gastos de personal bajarán el 3,4 por ciento y los de funcionamiento el 2,3 por ciento.

Las Cuentas vascas para el próximo año prevén un gasto social por habitante de 3.489 euros. Un 32 por ciento del total se dirige a Sanidad, el 24,4 por ciento a Educación y el 9 por ciento a protección social.

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