Las aguas de Baleares son un hábitat fértil para el atún ya que en este espacio crían todas las especies de túnidos del Mediterráneo como son, entre otras, la del atún rojo, la melva o el bonito, al ser esta zona es una de las principales áreas de puesta, según un estudio del Instituto Español de Oceanografía (IEO).

Según este proyecto que comenzó en 2001 liderado por el investigador del Centro Oceanográfico de Baleares, Francisco Alemany, existe una mayor concentración de larvas de atún rojo en las zonas de confluencia de las aguas superficiales menos salinas de reciente origen Atlántico, que alcanza Baleares desde el mar de Alborán, y las residentes mediterráneas.

Así, las zonas de interacción entre aguas atlánticas y mediterráneas en el mar balear "reúnen las condiciones físico-químicas para que las larvas se desarrollen con éxito".

Además, el análisis de la proporción entre ADN y ARN y del crecimiento diario de las larvas han reflejado una mejor condición y mayores tasas de crecimiento durante el año más cálido de la serie, lo que podría ser la última causa de la relación entre periodos cálidos y mayores abundancias del stock, informa en un comunicado el IEO.

Con esta información, se van a elaborar diversos modelos que permitirán conocer, en tiempo casi real, la distribución más probable de las zonas de puesta en función del escenario hidrográfico de cada año y, además, estimar la supervivencia de las sucesivas cohortes anuales, las tendencias del stock reproductor y predecir la posible evolución en hipotéticos escenarios climáticos futuros.

Para esta nueva fase del proyecto se está contando con la colaboración de expertos de otras instituciones como la Universidad de Bergen, el Instituto Nacional de Investigación Atmosférica y Oceánica de EEUU o de diversas universidades de este país e instituciones españolas como el CSIC.

El trabajo es el resultado del análisis de la información obtenida durante cinco campañas oceanográficas desarrolladas durante la época de puesta en aguas del archipiélago. En cada una de esas campañas se cubrieron unas 200 estaciones de muestreo distribuidas regularmente por todo el mar balear, realizando perfiles hidrográficos, toma de muestras de agua para la determinación de los parámetros físico-químicos a distintas profundidades, y diversos tipos de pescas de plancton, dirigidas unas al muestreo de las fracciones más pequeñas y otras ya orientadas a la captura de larvas de túnidos.

El Instituto Español de Oceanografía es un organismo público de investigación dedicado a la investigación en ciencias del mar, especialmente en lo relacionado con el conocimiento científico de los océanos, la sostenibilidad de los recursos pesqueros y el medio ambiente marino.