Dejan morir de hambre a más de 300 caballos para no pagar su alimentación

  • Los han rescatado desde el año 2002 en toda Catalunya.
  • Los dueños los abandonan en lugares cerrados e insalubres.
  • Los animales se ceden a casas de acogida.
La yegua Oda, cuando fue rescatada en julio.
La yegua Oda, cuando fue rescatada en julio.
ADE

Abandonar un animal puede ser tildado de cruel, pero cuando se trata de caballos que se dejan morir de hambre en un cercado insalubre, los adjetivos se quedan cortos. Yeguas que habían ganado torneos, potros recién nacidos o sementales viejos que habían trabajado duramente en el campo no son una excepción. En muchos casos, el gasto económico del mantenimiento ha sido el detonante de esta situación.

Tal y como denuncia la Fundación Altarriba, el último caballo que ha rescatado la Asociación en Defensa de los Équidos (ADE), con la colaboración de Animal Rescue, es Sammi, un pony que se estaba muriendo de hambre en una hípica del Vallès (Barcelona). Su dueño podría haberlo vendido, dado en adopción o sacrificado (cuesta unos 300 euros), pero lo abandonó en un box de pequeñas dimensiones.

Oda y Odalisca, dos yeguas, fueron rescatadas en julio. Estaban en un cercado cerca de Igualada con cinco caballos más, un potro y una mula y su propietario no les daba ni comida. Se decomisaron y algunos ya han sido adoptados.

La protectora EDA, la primera especializada en equinos en Catalunya, ha recogido hasta 308 caballos desde 2002, una media de 34 al año. Por el camino, se han muerto 50: llegaron en un estado de salud límite o sencillamente se hicieron viejos. Sacando los 25 que ahora tienen en tratamiento, el resto se han dado en adopción a casas de acogida. Los adoptantes los cuidan, pero no son los amos. Desde EDA recuerdan que los caballos que han sufrido maltrato alimentario son muy dóciles y agradecidos.

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